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Guías de compra

Lavar a máquina en 7 pasos

Lavar a máquina en 7 pasos

Delante de nosotros un montón de ropa sucia. ¿Por dónde empezamos? Lo primero es mirar las etiquetas de las prendas, después clasificarlas, revisar bolsillos y cremalleras…

Más Información

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  • Artículo: Aspectos éticos de los detergentes
  • Artículo: Detergentes líquidos para lavadora
  • Artículo: Detergentes en polvo para lavadora

1. Mirar las etiquetas

Preste atención al etiquetado. Merece la pena entretenerse un instante a mirar las recomendaciones del fabricante. Un dibujo similar a una cubeta con agua con una cifra encima le indicará la temperatura máxima de lavado; si tiene una mano, quiere decir que es mejor lavar la prenda a mano; las rayas por debajo de la cubeta hacen referencia a la necesidad de un centrifugado reducido (una raya) o muy reducido o nulo (dos rayas).

2. Clasificar la colada

  • Según el tipo de prendas. Hay que separar la ropa de tejido o colores delicados del resto y poner el programa adecuado.
  • Según el color. Para evitar desteñidos es conveniente hacer dos grupos, por un lado la ropa blanca y la de colores claros y por otro, la de colores fuertes.
  • Según el grado de suciedad. En una colada normal no conviene introducir prendas muy sucias. La suciedad puede volver a depositarse sobre los tejidos, por eso una prenda poco sucia lavada con otra muy sucia puede salir de la lavadora peor de lo que entró.

Importante: espere a tener llena la lavadora para no despilfarrar agua ni energía. Si por lo que sea no puede, utilice los botones para media carga que ya tienen casi todas las lavadoras.

3. Revisar bolsillos y cremalleras

  • Saque todo de los bolsillos. Hay documentos que pueden deteriorarse con el lavado y objetos que, en caso de quedar atrapados en la lavadora, pueden estropearla.
  • Al cerrar cremalleras, corchetes y cierres se evitan enganchones y desgarros en los tejidos.
  • Conviene también sujetar cordones y tiras para que no se enreden.
  • Se recomienda lavar del revés algunas prendas, como vaqueros, géneros de punto, etc.
  • En cuanto a las prendas delicadas, pueden estar más protegidas si se lavan dentro de una redecilla.

4. Pretratar las manchas

  • Lo mejor para quitar una mancha es actuar con rapidez, en cuanto caiga sobre la prenda. Así evitará que se agarre a los tejidos.
  • Si descrubre la mancha justo antes de meter la prenda en la lavadora, comprobará cómo haciendo una aplicación localizada de detergente sobre ella, los resultados mejoran. Pero es mejor hacer un verdadero pretratamiento.

Por ejemplo: si la mancha es de origen desconocido, remoje la prenda en agua fría durante 20 minutos. Después, aplique detergente a la temperatura apropiada para el tejido.

5. Agua fría o caliente

  • En principio, el programa en frío o hasta 30 ºC es suficiente para lavar ropa poco sucia y con la dosis mínima de detergente, algo muy beneficioso para el medio ambiente.
  • A mayor suciedad, interesa decantarse por temperaturas más altas, por ejemplo: pasar a 40 ºC o, en algún caso excepcional, a 60 ºC.
  • Lavar por encima de 60 ºC no es recomendable, entre otras cosas, por el alto consumo de energía.

6. Elegir el detergente y la dosis

Los detergentes líquidos son, en general, más suaves con la ropa que los detergentes en polvo, pero los detergentes en polvo suelen ser más eficaces contra la suciedad. La alternancia en la compra de ambos tipos de detergentes también puede ser una solución.

Para prendas delicadas existen detergentes específicos y, si quiere cuidar particularmente los colores, hay detergentes para ropa de color, en polvo o líquido según prefiera.

En cuanto a la dosificación, conviene seguir las instrucciones del fabricante del detergente, hacerlo a ojo no suele dar buenos resultados.

7. Aditivos: blanqueantes, quitamanchas y suavizantes.

  • Algunos aditivos ya están incorporados al detergente. Por ejemplo, es típico que en su composición tengan blanqueantes químicos que sustituyen el efecto de la lejía, blanqueantes ópticos o azulantes que dan un tono más blanco, o enzimas para las manchas de proteínas, como la sangre, la leche o el huevo.
  • Aparte, en el mercado existe una amplia gama de productos blanqueantes, como la lejía, para prendas blancas, o los basados en el oxígeno, para prendas de color. Estos últimos suelen llevar agua oxigenada.
  • Entre los quitamanchas de uso común están los quitagrasas, los productos con mayor concentración de enzimas y los productos con una base de oxígeno. Los productos de oxigeno activo son eficaces contra las manchas vegetales o las manchas oxidables (vino, fruta, café...).
  • Los suavizantes deben usarse con prudencia. Su añadido supone suavidad, pero también pérdida de capacidad de secado en las toallas.

8. El programa de lavado

  • Las prendas de algodón y los tejidos resistentes se pueden poner en el programa más largo, que tiene un centrifugado normal.
  • Los tejidos sintéticos o las mezclas de diferentes tipos de tejidos tienen un programa más corto, con un centrifugado reducido.
  • Las prendas de lana o delicadas tienen un programa específico con una fase de centrifugado muy corta o inexistente.
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