Una alimentación variada y equilibrada aporta la mayoría de los minerales esenciales, entre ellos el potasio. Pero su carencia produce trastornos metabólicos, de conducta, alteraciones óseas, etc.
El potasio, como los demás minerales y también como las vitaminas, forma parte de los nutrientes que no aportan energía. Sin embargo, son imprescindibles para el funcionamiento adecuado del organismo. El potasio mantiene la regulación del equilibrio hídrico del organismo, participa en muchas reacciones enzimáticas y procesos fisiológicos como el ritmo cardiaco, la conducción nerviosa, la contracción muscular, el metabolismo de los hidratos de carbono, el de las proteínas y, en general, en el metabolismo celular.