A casi todo el mundo le interesa conocer el precio de lo que va a comprar. Pero muchas veces esta indicación está ausente. Desde 1998 una directiva europea obliga a que los precios aparezcan indicados en todos los productos.
El precio es un factor importante que influye en el momento de hacer la compra de casi cualquier cosa. A veces, incluso, no saber cuánto cuesta un producto puede hacernos desistir de comprarlo.
Queríamos comprobar si se está cumpliendo la legislación y con tal motivo hemos realizado un estudio financiado por la Comisión Europea en cuatro Estados miembros de la Unión Europea, Bélgica, España, Italia y Portugal, en colaboración con las asociaciones de consumidores que, junto con la OCU, forman el grupo Euroconsumers.