Más de la mitad de los consumidores que se deciden a comprar, vender o alquilar una vivienda recurren a un intermediario. Buscan eficacia en la gestión, pero también asesoramiento y, sobre todo, ahorrarse trámites y molestias... Todo eso tiene un precio, que a veces es excesivo.
Un estudio sobre el terreno nos permitió visitar más de 100 agencias de 7 ciudades. Comprobamos cómo funcionan y qué pueden esperar de ellas compradores y vendedores. Además, identificamos cuáles son los conflictos más habituales y cómo podemos evitarlos.