La OCU se ratifica de la rigurosidad de los análisis realizados
La Organización de Consumidores y Usuarios quiere informar a todos los ciudadanos y medios de comunicación de Alicante que las afirmaciones esgrimidas en la circular distribuida por Aguas de Alicante se compadecen muy mal con la realidad.
Decir que el estudio de la OCU “no tiene fundamentación alguna ni el más mínimo rigor” no es sólo una inaceptable falta de respeto al trabajo de los técnicos de la Organización, si no que va también contra las miles de familias que, con su apoyo, hacen posible trabajos de la importancia que nos ocupa. El trabajo de la OCU se basó en los resultados obtenidos por la analítica realizada por un laboratorio que tiene, al menos, la misma cualificación que el que lleva los controles de Aguas de Alicante. Para ello se tomaron todas las precauciones recomendadas por el laboratorio con el fin de garantizar una analítica con absoluta fiabilidad, de no ser así difícilmente un laboratorio del prestigio nacional e internacional podría asumir la responsabilidad de los datos. Y difícilmente, de no ser así, la OCU podría hacer suyas las conclusiones derivadas de esos datos.
Lo que este estudio ha pretendido, como otros tantos que la OCU viene realizando, ha sido tomar una instantánea de la prestación de un servicio básico. Y lo que se ha encontrado no ha gustado nada a la Organización. Es cierto que si la foto se tomara hoy el resultado podría ser distinto. Para bien o para mal. Pero no parece llamar al optimismo el hecho de que esa foto ofrezca resultados peores que los que se tomaron en 2002.
La carta de Aguas de Alicante pasa por alto el buen resultado que, en el mismo estudio, se otorga a las aguas de Alicante que proceden de los pozos, ya que el problema radica en el procedente de las aguas superficiales, cuya calidad, en el parámetro apuntado, incluso, ha empeorado con relación al estudio de 2002.
Dice Aguas de Alicante que se dispone de “datos analíticos suficientes” para afirmar que el agua cumple todas las exigencias legales. Lo lamentable, y que pone de manifiesto el inaceptable nivel de respeto al derecho de información de los ciudadanos, es que esos datos, por exigencia legal, deberían estar disponibles para los ciudadanos en la base de datos Sinac ( http://sinac.msc.es ) que, Aguas de Alicante, tiene la desfachatez de citar sin haber comprobado previamente lo que en ella existe sobre los datos de la capital. Con la información disponible, actualizada ¡el 31 de octubre de 2005! ningún alicantino podrá conocer las características del agua que bebe.
Por respeto a ese derecho de información, la OCU hizo públicos los resultados del estudio, en los que se ratifica plenamente, y seguirá atenta a la respuesta real que, más allá de las palabras y de las amenazas, darán los ayuntamientos al problema detectado.
Para más información contactar con Eva Jiménez Tfno.: 91 722 60 61 - ejimenez@ocu.org