Se calcula que la alergia alimentaria afecta al 2% de los adultos y alrededor del 8% de los niños. Ahora hay buenas noticias para ellos: por fin podrán comer tranquilos... sabiendo lo que están llevándose a la boca, ya que la nueva directiva europea sobre etiquetado de productos alimentarios obliga a los fabricantes a indicar la presencia, por mínima que sea, de cualquier ingrediente potencialmente alérgico.