La OCU: por una política de consumo con mayúsculas
Una vez que los ciudadanos
españoles se han manifestado, la OCU entiende que es el momento para convertir
sus 10 prioridades en materia de Consumo en los elementos de referencia a la
hora de valorar las actuaciones en materia de consumo del nuevo gobierno que,
esta vez, sí tiene la posibilidad de cumplir con sus compromisos electorales en
pro de una verdadera Política de Consumo, tal como se recoge en el capítulo
Cuidar lo esencial: las personas, de su Programa Electoral: la promoción de
acciones orientadas a incrementar el nivel de protección de los consumidores,
reforzar el sistema de derechos y garantías de los usuarios de bienes y
servicios, conseguir una mayor participación de los ciudadanos en el diseño y
ejecución de esa acción.
Como ya recordara la OCU en su
Carta a los Candidatos el pasado mes de febrero, para conseguir estos objetivos
es fundamental que las Política de Consumo se articule en torno a las siguientes
prioridades, que serán en el futuro el prisma a través del cuál podrá ser
valorada dicha política.
Seguridad Alimentaria.
Con demasiada frecuencia llegan a las primeras páginas de la actualidad hechos
relacionados con la alimentación y la salud que generan la alarma social y que
ponen de manifiesto un preocupante descontrol por parte de quienes tienen la
obligación de garantizar la seguridad de los alimentos que llegan al consumo
humano. Se impone la creación de una Agencia de Seguridad Alimentaria
con competencias y capacidad de control en todo el ámbito nacional .
Protección de la salud.
Sin entrar en la cuestión acerca del modelo de gestión, que la OCU entiende que
corresponde a cada partido proponerla, una de las más urgentes necesidades de
los usuarios de los servicios de salud es conseguir una adecuada formación
sanitaria que le ayude a asumir su responsabilidad en su propia salud, a
mantener una correcta relación con los medicamentos, especialmente, con los
antibióticos y afianzar la política de medicamentos genéricos. La
realización de campañas para obtener esa formación sanitaria y el compromiso de
todos los profesionales para conseguir un uso racional del medicamento deben ser objetivos prioritarios.
Liberalización con
competencia. Los procesos de liberalización de los servicios se vienen
produciendo en las peores condiciones para los consumidores: sin competencia.
Así es el la parte principal del servicio telefónico, en el que las llamadas
metropolitanas siguen siendo exclusivas de Telefónica por el elevado coste de
las cuotas de conexión para los demás operadores; en la distribución de la
energía eléctrica, que los consumidores pagan muy por encima de su coste de
producción subvencionando a los grandes consumidores; en el sector del gas, en
el que la ausencia de competencia incide no sólo en el precio del servicio sino
también en el eléctrico; o en el sector de los derivados de los hidrocarburos,
en el que una inaceptable paz de precios hace que el precio suba sin ningún
control, trasladando de inmediato los incrementos en los costes de las materias
primas y no así las bajadas, en cantidades que no justifican. De la misma
manera, los recientes procesos de concentración de poder en sectores
estratégicos obligan a un particular control para evitar posiciones. Tomar
partido por la competencia, potenciando y dando atribuciones al Tribunal
de su Defensa y tomando medidas concretas que protejan al pequeño frente al poderoso es una medida demasiado urgente como para admitir más dilaciones.
Protección frente a los posibles
abusos de las nuevas tecnologías . Las ventajas de las nuevas tecnologías no admiten ninguna reserva. Sin embargo, el consumidor se ve sometido a los avatares de un mundo en el que los avances tecnológico van a gran velocidad mientras que la protección de sus derechos lo hacen con extrema lentitud lo que provoca una preocupante situación de inferioridad que se traduce en una profunda desinformación y en una grave indefensión: avances en las comunicaciones, en el comercio electrónico, en los servicios bancarios virtuales, etc.
Cláusulas abusivas. Los
consumidores y usuarios deben firmar con excesiva frecuencia contratos de
adhesión que están plagadas de cláusulas desequilibradas y abusivas y que, por
ende, deberían ser consideradas como no puestas e ilegales. La revisión
previa de estos contratos, con participación de las asociaciones de
consumidores se impone, pues.
Sistema de resolución de los
problemas de Consumo. Unos de los problemas más graves de los
consumidores s la resolución de la mayoría de sus problemas relacionados con los
cotidiano, con el consumo. El Sistema Arbitral de Consumo es eficaz siempre que
la parte reclamada se someta a él. Desgraciadamente muchas de las grandes
empresas de servicios no se someten a él con lo que a los usuarios no les queda
otra alternativa que acudir, si quieren y les compensa, a la vía judicial. Es el
caso de muchas entidades bancarias, compañías aseguradoras, promotoras y
constructoras o compañías de transporte aéreo, por ejemplo. Hay que
dinamizar la aplicación del procedimiento rápido y vinculante previsto
en la nueva Leypara todos los asuntos relacionados con los productos y servicios
que se ofrecen a los consumidores .
Potenciación del Movimiento de los
Consumidores. Entre las las promesas generales de todos los partidos
figura siempre la potenciación de las asociaciones de consumidores. En su
inconcreción está la manifestación de la actitud de los partidos frente al
movimiento de los consumidores. De hecho, la actual política de
subvenciones, lejos de potenciar un movimiento fuerte de consumidores ha creado
una nefasta atomización del mismo. Y no es a base de dinero como se
consigue ese fortalecimiento. En el proceso de globalización que vivimos y en el
desarrollo tecnológico en el que estamos, urge establecer medidas concretas para
que las asociaciones de consumidores cobren la fuerza suficiente para que su voz
sea oída en todos los foros de la vida social. Para ello, además
de medidas estimuladoras del asociacionismo (como
desgravación fiscal de la cuotas), en necesario dar fuerza al Consejo de
Consumidores y Usuarios para que sea realmente representativo del movimiento consumidor.
Acceso a los medios de
comunicación de titularidad pública. Una de las responsabilidades
históricamente no asumidas por los partidos políticos y, a la vez, una exigencia
legal nunca satisfecha es la promoción de espacios en las televisiones y
emisoras de radio de titularidad pública sobre materias de consumo, como medio
de informar, formar y proteger a los consumidores .
Armonización nacional. En
la actualidad algunas competencias legislativas y las competencias de
inspección, control y sanción en materia de consumo están en manos de las
Direcciones Generales de Consumo de las Comunidades Autónomas. En muchas
ocasiones el órgano de coordinación entre las mismas, la Conferencia Sectorial
de Consumo, ha visto reducida su influencia y su capacidad de coordinación
debido a los distintos ámbitos de competencia determinando niveles distintos de
protección para los consumidores en función de la Comunidad de Residencia.
Es preciso establecer una coordinación en materia de politica de
consumo, a través de un organismo representativo, eficaz y competente, con
capacidad para acordar conjuntamente programas efectivos, sancionando a las
Comunidades Autónomas incumplidoras de los mínimos .
Régimen administrativo de
sanciones. En la actualidad no es posible dar publicidad a los
resultados de las inspecciones, periódicas o esporádicas de la Administración
Pública, ni a las sanciones impuestas como consecuencias de las mismas. Esto
determina que el efecto disuasorio del sistema para quienes abusan de los
consumidores se reduce drásticamente. Un régimen de procedimiento administrativo
excesivamente garantista para el infractor permite que situaciones gravemente
perjudiciales para los consumidores se resuelvan en multas cuyo importe,
incluso, puede aquél incluir en su cuenta de resultados porque ése el único
riesgo que tienen que asumir. Es preciso modificar la normativa para
hacer que los consumidores puedan acceder a los resultados de los procedimientos
administrativos firmes y conozcan quiénes son los que abusan de su
confianza.