Llega el euro: ¿Quién controla al controlador?
La subida de
precios establecida en el día de ayer por el Consorcio Regional de Transportes
de Madrid del 7,6 % en media ponderada es, a juicio de la OCU, un abuso
inaceptable. Y lo es, precisamente, porque procede de quienes deberían dar
ejemplo en el compromiso de hacer realidad uno de los mensajes centrales de la
campaña, que el propio Ministerio está tratando de hacer creer a todos los
consumidores: que la llegada del euro no va a significar un incremento de los
precios. ¿Dónde queda la credibilidad de los gestores públicos cuando aprovechan
la llegada del euro para producir una subida de este calibre, muy superior al
IPC, aprovechando el establecimiento de un precio redondo en euros? Y en ese
ámbito las pretendidas justificaciones constituyen una enorme falta de respeto
al sentido común de todos los ciudadanos.
La OCU considera irresponsable pedir desde
la Administración central moderación en la fijación de salarios y en los precios
privados, mientras que los precios públicos no predican precisamente con el
ejemplo. Dado que la inflación del año 2001 no llegará al 3% (hasta octubre es
del 2,4 %) la OCU entiende que lo razonable sería que el incremento de
los precios rondarán esa cifra, mucho más en las circunstancias en que dichas
subidas van a producirse (coincidiendo con la llegada del euro) ; no obstante, en el caso de Madrid en concreto ya se han anunciado o aprobado toda una serie de subidas que nada tienen que ver con lo defendido por la organización de consumidores:
a) Parking público que factura por
horas :
- 1ª hora pasará de 265 ptas. (1,59 euros)
a 275 ptas. (1,65 euros), incremento del 3,8
%.
- 2ª hora y siguientes pasará de 230 ptas.
(1,38 euros) a 241 ptas. (1,45 euros), incremento del
4,8 %.
b) Tarifas del agua del
Canal de Isabel II se incrementarán el 4 %.
c) Tarifas del Taxi :
- Bajada de bandera pasará de 210 ptas.
(1,26 euros) a 218 ptas. (1,31 euros), incremento del 3,8 %.
- Hora de espera pasará de 1.925 ptas.
(11,57 euros) a 2.002 ptas. (12,03 euros), incremento del 4 %.
- Kilómetro recorrido en tarifa 1 pasará
de 100 ptas. (0,6 euros) a 104 ptas. (0,63 euros), incremento del 4
%.
- Salida/entrada del aeropuerto sin
maletas pasará de 500 ptas. (3,01 euros) a 666 ptas. (4 euros),
incremento ¡del 33,2 %!
d) Transporte
público :
- Metrobús de 10 viajes, pasará de 760
ptas. (4,57 euros) a 832 ptas. (5 euros), incremento del
9,5 %.
- Billete sencillo, pasará de 145 ptas.
(0,87 euros) a 158 ptas. (0.95 euros), incremento del
9 %.
- Abono para la Zona A, pasará de 5.000
ptas. (30,05 euros) a 5.370 ptas. (32,27 euros), incremento del
7,4%.
Ninguna de estas subidas se aproxima a las
previsiones del IPC: de ahí la enorme preocupación de los consumidores como
principales perjudicados, porque serán sus bolsillos los que tendrán que
soportar la incontinencia tarifaria pública, además de ser claramente
contradictoria con el objetivo del fomento del transporte público, porque
semejantes subidas no sólo perjudican a los usuarios que no poseen alternativas
sino que disuaden a los que usan el transporte privado.
Por otra parte, la OCU considera una burla
a la inteligencia que para justificar tan abusiva subida en el transporte
público se aduzcan perogrulladas del tipo: "Los precios del transporte son
mucho menores en Madrid que en Londres o París ", países en los que el Poder de compra en función del PIB son un 27 % y 33 % superiores al español. ¿Porque no compararlos con los niveles de Tiblisi o Estambul?
En el resto de
España
Esta actuación de los poderes públicos no es exclusiva de Madrid, ya que en el resto de ciudades salvo excepciones, la fijación de tarifas anual que, para desgracia de los consumidores coincide con la llegada del euro, está sirviendo para que los precios que se establecen estén por encima de la inflación prevista.
Como se puede ver en el gráfico adjunto, tan sólo en Las Palmas y Málaga, la subida estará por debajo del IPC, en el resto, puede verse que los incrementos de precios serán exagerados e injustificables a todas luces.
Ante esta situación tan lamentable (a la
que habrá que añadir los importantes incrementos previstos en el precio de
determinados productos por la aplicación de nuevas tasas), la OCU
considera que, pese a todo lo dicho desde el Ministerio de Economía, la llegada
del euro va a significar un importantísimo impacto sobre el bolsillo de los
consumidores y, por ello, hace un llamamiento a la Responsabilidad, coherencia,
sensatez y moderación de los organismos públicos con capacidad para establecer
los precios de los servicios públicos.