La depuración de aguas residuales en España
Un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU),
realizado en colaboración con el Instituto Nacional de Consumo (INC), sobre la
efectividad de las depuradoras de 15 ciudades españolas, muestra que, en líneas
generales, las grandes depuradoras analizadas funcionan bien y están
suficientemente controladas, aunque hay bastantes aspectos que deben mejorar,
sobre todo en los tratamientos avanzados de eliminación de nitrógeno y fósforo.
En cuanto a la normativa, la OCU pide que se cumpla de forma más
estricta.
El punto de partida del estudio fue la lista de estaciones depuradoras que
actualmente se encuentran en funcionamiento. De la lista, que provenía del
Ministerio de Medio Ambiente, se eligieron las plantas de tratamiento de
las poblaciones más grandes, de más de 150.000 habitantes equivalentes
(zonas muy pobladas o con mucha industria o actividad ganadera). Lo que en
principio parecía una tarea sencilla resultó no serlo tanto.
La lista oficial está
inflada
Según la OCU, si ya es lamentable constatar
que el número oficial de depuradoras con que cuenta España es muy
insuficiente (la Comisión Europea ha llamado la atención por ello),
más grave es aún comprobar que no todas las depuradoras de la lista
están operativas.
· En la lista oficial, la ciudad de
Barcelona está cubierta por la depuradora de El Prat de Llobregat. Pero
lo cierto es... ¡que está en construcción! Una población tan grande e industrial
como Barcelona vierte sus aguas residuales sin haber sido tratadas . Y, sin embargo, en la Unión Europea, figura como zona cubierta... ¿A cuánto puede ascender la posible multa?
· La OCU tampoco pudo entrar en la estación
depuradora de Algeciras (Cádiz) porque próximamente iba
a dejar de funcionar : habían hecho obras en los colectores de entrada para dirigirlos hacia la futura depuradora, que estaba en construcción... ¡y que todavía tardará unos años en estar lista! Mientras tanto, la zona se queda sin planta depuradora. Lo más grave es que lo mismo había ocurrido con dos subestaciones cercanas en 1998. En cualquier caso, esta depuradora figura en la lista oficial como planta con tratamiento primario y, según los operarios que trabajaban allí, sólo tenía pretratamiento...
· En la estadística oficial, la instalación
de La Coruña cuenta como una estación depuradora de aguas
residuales. Pero tanto sus responsables como los resultados del estudio
de la OCU indican ¡que es una simple planta de pretratamiento! Se limitan a retirar los bultos grandes que transporta el agua.
Para la realización de la toma de muestras,
la OCU solicitó permiso a los responsables de cada instalación. Las recogidas
tuvieron lugar principalmente en julio y agosto de este año. En Bilbao y
en Jerez de la Frontera (Huelva) denegaron el permiso. Con esta actitud, dan a
entender que no están muy seguros del buen funcionamiento de sus
depuradoras...
Al final, de las 18 previstas, sólo se pudieron visitar 14 estaciones depuradoras, más la planta de pretratamiento de La Coruña:
· 8 depuradoras convencionales (tratamiento biológico o secundario): Algorós en Elche (Alicante), Badajoz, Butarque (Madrid), Emasagra (Granada), Puertollano (Ciudad Real), Tablada (Sevilla), Tarragona y Terrasa (Barcelona);
· 6 depuradoras avanzadas (tratamiento terciario o secundario avanzado): Crispijana (Vitoria), La Cartuja (Zaragoza), Quart-Benàger en Chirivella (Valencia), Murcia, Villapérez (Oviedo) y Valladolid.
Depuradoras
convencionales: farolillo rojo para Granada
La depuradora de Emasagra (Granada)
es la única que no cumple con lo que exige la normativa : se queda por debajo del porcentaje de reducción en los tres criterios cuantificables (sólidos, demanda química de oxígeno y demanda bioquímica de oxígeno).
La estación de Algorós, en Elche
(Alicante) no está bien diseñada : consigue eliminar el porcentaje exigido en la demanda bioquímica de oxígeno, pero la concentración sigue siendo demasiado alta.
Las otras seis estaciones visitadas
cumplen bien su cometido, en especial Tablada (Sevilla) y Butarque
(Madrid).
Depuradoras avanzadas:
sus más y sus menos
En las plantas con tratamiento terciario,
la OCU ha comprobado que la eficacia de eliminación de los residuos básicos
(demanda química y bioquímica de oxígeno) es mayor que en las depuradoras
convencionales. Sin embargo, en la reducción de los sólidos en suspensión, las
plantas de Murcia Este y La Cartuja (Zaragoza) no alcanzan el mínimo necesario exigido por la normativa.
En cuanto a la eliminación del nitrógeno y
el fósforo, que es la peculiaridad de estas estaciones, no son totalmente
efectivas. De las seis analizadas sólo las plantas Quart-Benàger, de
Chirivella (Valencia), y Murcia Este cumplen la normativa sobre la reducción del
nitrógeno, la primera de ellas con holgura; la situación es algo mejor en
relación al fósforo: sólo las plantas de Murcia y Valladolid tienen que mejorar
su rendimiento.
Cumplimiento más
estricto de la normativa
A juicio de la OCU, para que el
funcionamiento de una instalación se dé por bueno, debería exigirse el
cumplimiento de todos los requisitos y no de uno u otro, como en la actualidad
permite la normativa .
En cuanto a la declaración de una
zona como sensible, que obliga a que las aguas que recibe lleguen
libres de fósforo y nitrógeno, para la OCU es una declaración
"caprichosa". Lo que el Ministerio de Medio Ambiente (que es quien
otorga este calificativo; por ejemplo, Doñana, las Tablas de Daimiel, el Delta
del Ebro...) entiende por zona sensible no coincide con el criterio de la
comisaria europea de Medio Ambiente. Para ella, todos los cauces que van
a utilizarse para agua potable deberían ser sensibles; en España obligaría a
ampliar considerablemente el número de zonas, ya que una parte muy importante
del agua de bebida viene de corrientes superficiales, es decir, el agua se toma,
se usa y se devuelve depurada para volver a ser utilizada unos kilómetros más
abajo.
La OCU no entra a decir qué ríos son
sensibles, pues para hacer esta declaración se necesitan estudios
medioambientales de la flora, fauna, caudal, etc. Pero comparte el deseo
de la comisaria europea de ver pronto incrementado el número de zonas sensibles
en nuestro país, de forma que las zonas muy degradadas o con cauces muy
pequeños, incapaces de regenerarse fácilmente, reciban las aguas más
depuradas .