Tarjetas de pago: la OCU denuncia la existencia de cláusulas abusivas
En nuestro país hay actualmente alrededor de 54 millones de tarjetas de pago.
Sin embargo, no todas ofrecen las mismas garantías. La OCU, en su revista Dinero
y Derechos nº 65 (julio 2001), denuncia las cláusulas abusivas más frecuentes
que incluyen los contratos de muchas de las entidades emisoras de tarjetas de
débito y de crédito; además, informa a los usuarios sobre sus derechos y les
indica cómo reclamar en caso de problemas.
Atención a las
cláusulas abusivas
· "El titular será responsable sin
limitación alguna del uso de la tarjeta antes de la notificación de la pérdida o
sustracción" . La mayoría de la entidades recoge la Recomendación de la Comisión Europea que limita la responsabilidad del usuario a una cantidad máxima de 150 euros (25.000 ptas); las tarjetas que no incluyen ningún tipo de límite no son aconsejables. En cualquier caso, frente a una situación de este tipo, el usuario debe exigir a la entidad los recibos: si la firma no coincide con la suya, su reclamación será positiva.
· "El banco permanecerá ajeno a las
incidencias y responsabilidades que puedan derivarse de la operación realizada
entre el establecimiento y el titular de la tarjeta". Se trata de problemas ligados a la lectura electrónica de la tarjeta. Este tipo de cláusula es común a muchos contratos y vulnera la Recomendación de la Comisión Europea sobre medios de pago, que obliga a la entidad emisora de la tarjeta a responder de los daños que se deriven de su utilización.
· "El banco queda exento de
responsabilidad por incidencias de tipo técnico u operativo en los cajeros
automáticos o terminales de capturas" . De este modo entidad emisora se desentiende de cualquier responsabilidad frente a los fallos que pudieran producirse en el sistema del banco; por ejemplo, cuando no sale todo el dinero solicitado en el cajero, aunque según el recibo la operación se ha realizado correctamente. Esta cláusula también va en contra de la Recomendación de la Comisión Europea.
· "El banco podrá cancelar la tarjeta
durante el plazo de vigencia de la misma, perdiendo el titular todos los
derechos relativos a sus uso y entendiéndose vencido el contrato de
tarjeta" . Se trata de una imposición unilateral de la entidad Esta cláusula, según el Banco de España, no es equilibrada, sobre todo si no existe una comunicación previa y no se ofrecen razones objetivas.
Cómo
reclamar
Para cualquier reclamación la OCU recomienda acudir primero al defensor del cliente de la entidad; si el usuario no recibiese respuesta en un plazo de dos meses o si ésta no fuese favorable a sus intereses, debería dirigirse al Servicio de Reclamaciones del Banco de España (C/ Alcalá 50, 28014 Madrid. Tel: 913 385 068).
Además, en el caso de pérdida o sustracción de las tarjetas, el usuario debe comunicarlo inmediatamente por teléfono o fax a la entidad emisora para que proceda a anularlas. Todas estas entidades disponen de teléfonos de atención que funcionan las 24 horas del día. Y, para que quede constancia de ello, es aconsejable confirmar dicha comunicación por escrito a la entidad y denunciar el robo en la comisaría de policía.
De compras por
Internet
La comodidad para comprar desde casa a través de Internet está impulsando el comercio en la red. La forma de pago más habitual es la tarjeta de crédito: basta con introducir el número de tarjeta, su fecha de caducidad y los datos personales del titular. Está facilidad para comprar a distancia favorece la utilización fraudulenta de su tarjeta. Sin embargo, los riesgos reales para el consumidor son muy reducidos, ya que si le hacen un cargo en su cuenta corriente sin que conste un recibo firmado por él, la entidad le devolverá el importe defraudado.
La OCU recomienda utilizar la tarjeta únicamente en tiendas virtuales con páginas seguras (suelen identificarse con un icono en forma de candado), protegidas por sistemas de encriptación. De otro modo, la información sobre los datos personales y los de la tarjeta podrían ser capturados en la red y utilizados por terceras personas.
Más vale
prevenir
- Nada más recibir la tarjeta hay que firmarla.
- Hay que procurar que el número secreto no coincida con cifras cercanas al usuario, como su fecha de nacimiento, su número de teléfono o la matrícula de su vehículo. Es preferible memorizar el número, no apuntarlo.
- Es aconsejable escribir en el reverso de la tajeta "Pedir el DNI", aunque no siempre garantice que el comerciante compruebe la identidad de quien la presente.
- Hay que tener cuidado con los recibos donde aparezca el número de tarjeta (resguardo de compra, del cajero automático, de un extracto, etc). Con este simple dato es posible realizar compras por teléfono o Internet.
Una alternativa:
Tarjeta Visa OCU
La OCU ha negociado en exclusiva para sus socios un contrato limpio de cláusulas abusivas con Patagon y Caja Rural de Toledo. Además, si al utilizar la tarjeta Visa OCU tuviese algún problema con el comerciante o el producto adquirido, la asesoría jurídica de la OCU intervendría en su defensa. Pero esta no es la única ventaja; la tarjeta Visa OCU es totalmente gratuita para los titulares y devuelve el 0,7% del importe de las compras pagadas con ella.