Cuando no se conocen... Los medicamentos pueden ser nocivos
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en el último
número de su revista OCU Salud, hace un llamamiento para que se haga un buen uso
de los medicamentos. Este objetivo puede lograrse a través de campañas
informativas dirigidas a la población, una mayor comunicación entre médicos y
pacientes y una buena atención farmacéutica.
El artículo completo se publica en la revista OCU Salud
nº 36 de junio-julio de 2001.
Los medicamentos, igual que producen beneficios, pueden causar malestar sin lugar a dudas. Pero también es un hecho que muchos de los efectos adversos de los medicamentos se podrían evitar. Por eso la OCU reclama que se pongan los medios para detectar y prevenir los problemas derivados de la medicación.
En el artículo que se
publica en la revista OCU Salud nº 36, de junio-julio de 2001, la OCU recoge una serie de pautas para evitar o minimizar los efectos adversos de los medicamentos. La información va dirigida a los pacientes, pues son los que sufren las consecuencias de una medicación inadecuada, de una dosis excesiva, del efecto combinado de varios fármacos, etc.; sin olvidar que ellos son los responsables de tomar correctamente la medicación.
¿De qué dependen los
efectos indeseables?
La aparición de reacciones adversas puede estar condicionada por factores dependientes e independientes del medicamento.
· Son factores dependientes del propio fármaco, la dosis (en general, a mayor dosis mayor intensidad de los efectos adversos), la vía de administración (hay medicamentos que inyectados, por ejemplo, dan menos problemas que si se toman en pastillas), etc.
· Dentro de los factores ajenos al medicamento tienen cabida desde una descoordinación entre los servicios sanitarios, hasta los fallos en la actuación del médico, del farmacéutico o del paciente.
En el pelotón de
riesgo
Quienes más riesgo tienen de sufrir efectos adversos son:
- Las personas alérgicas a medicamentos o con antecedentes familiares de alergias.
- Los niños, que a menudo necesitan dosis distintas.
- Las mujeres embarazadas y lactantes, pues los medicamentos pueden pasar al hijo y ponerle en peligro.
- Los individuos con problemas de hígado o riñón, ya que estos órganos están implicados en el metabolismo y la eliminación de los medicamentos.
- Los pacientes que estén tomando a la vez varios medicamentos.
Pero, en la práctica, el grupo de personas mayores polimedicadas es el que presenta mayor números de problemas relacionados con los medicamentos.
Peticiones de la OCU
para prevenir los efectos adversos
· Una mayor coordinación entre todos los sectores implicados (Administración, industria farmacéutica, profesionales sanitarios y pacientes) para detectar y poder evitar las reacciones adversas a los medicamentos.
· Información clara y fácilmente comprensible sobre los medicamentos en los envases y prospectos de los mismos, así como en las consultas de los médicos y en las farmacia.
· Mayores esfuerzos para frenar los riesgos de la automedicación: campañas educativas; cumplimiento de las sanciones previstas cuando en la dispensación de los fármacos no se tenga en cuenta el requisito "con receta médica"...
· Recetas claras, para evitar confusiones que puedan poner en peligro la salud del paciente, y con instrucciones precisas que le ayuden a seguir bien el tratamiento.
· Una mayor implicación de los pacientes en su propia curación. El paciente debería conocer mejor su enfermedad y los medicamentos que le han prescrito:
- para qué sirven y cuándo cabe esperar que empiecen a aliviar las molestias;
- cómo y cuándo hay que tomarlos y en qué cantidad;
- qué puede ocurrir si se olvida alguna toma;
- si pueden cambiar sus efectos por tomarlos en combinación con otros fármacos, alimentos, etc.;
- cuáles son los riesgos si se excede con la dosis o si abandona el tratamiento antes de tiempo;
- cuáles son los efectos adversos que pueden aparecer y qué conviene hacer si surgen;
- dónde se deben guardar en casa para que estén en óptimas condiciones.
Por último, si alguien sospecha que sufre alguna reacción adversa a una medicina, nuestra recomendación es que informe al médico o al farmacéutico. Si la reacción reviste cierta gravedad, se debe acudir inmediatamente a un centro hospitalario.