Internet: grave indefensión de los usuarios
"Existen programas lúdicos que al
ejecutarse cambian automáticamente, sin advertir al usuario, el número con que
ha accedido a Internet, de tal forma que la tarificación deja de ser
local". Sin duda, el texto tiene toda la apariencia de una denuncia que
podría haber sido hecha por un usuario de una práctica que atenta directamente
contra dos de sus derechos más importantes: el derecho a la información y el de
seguridad económica.
La práctica, según ha podido comprobar la
OCU es una realidad: existe la posibilidad de que, al navegar
por Internet se entre, sin ningún tipo de aviso, en una ventana que
"saque" al usuario de la conexión a su proveedor habitual (llamada que,
habitualmente, se paga al precio de tarifa local) y le conecte a otro
número de tarifa mucho más cara. Según datos en poder de la OCU la llamada puede
derivarse a números de prefijo 906 2 cuyo coste es de 152 ptas/min en horario de
tarifa punta y de 142 ptas/min en horario de tarifa reducida, con 15 ptas de
establecimiento de llamada, dicho con otros números, ¡10.597 ptas la hora de
conexión!
Esta práctica atenta directamente contra el derecho que tienen los usuarios de un servicio a conocer previamente su coste y contra la seguridad económica, ya que se produce un cargo que puede llegar a ser superior en cien veces a lo que él considera estar pagando sin advertencia previa y sin su conocimiento y, además, a través de un servicio de una empresa (la que está detrás del 906) no solicitado. La indefensión del usuario es mayor, si cabe, por el hecho de que no se conocen las páginas en Internet que realizan esta inaceptable práctica.
En algún caso el 906 al que se le ha derivado pasa a convertirse en el nuevo servidor del usuario que se entera cuando le llega la factura, a veces, con un importe muy elevado: es el caso de un usuario de Salamanca que se encontró conque 48 horas 21 minutos de navegación le significó un importe de casi 350.000 ptas en su factura, pese a tener contratada la tarifa plana. Sin aviso previo sus conexiones a Internet se realizaban a través del 906 424 088. Algo similar puede suceder si se descarga un programa dentro de la página "Gran Hermana" (con a) que engancha las conexiones a Internet al 906 420 407.
El texto inicial de esta nota,
desgraciadamente, no se corresponde a una denuncia recibida en la OCU, sino, por
increíble que pueda parecer, a la explicación que a esta práctica da el Jefe del
Servicio de Reclamaciones de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y
para la Sociedad de la Información del Ministerio de Ciencia y Tecnología.
Pone de manifiesto el nulo nivel de preocupación que existe por los
intereses de los consumidores en quienes tienen la obligación de
defenderlos. Una explicación que alcanza límites patéticos en la
justificación que sigue: "Actualmente no existe ninguna norma
restrictiva sobre el acceso a los 906 ni estos requieren autorización
administración previa, ni están considerados servicios de
telecomunicación". Pero sí existe una norma que obliga a la información previa de las tarifas de un servicios como base de la seguridad económica de los consumidores. Una norma que ignora, en la práctica, el Jefe del Servicio de Reclamaciones antes citado.
Ante esta situación, la OCU presentará hoy
una queja ante el Defensor del Pueblo y enviará un
escrito a la Ministra de Ciencia y Tecnología para que acabe con esta práctica intolerable, mucho más en cuanto que es conocida en la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones.