Vacas locas: urge transparencia en la información
Ante los 6 nuevos casos de EEB confirmados
hoy en la cabaña vacuna de Galicia, la OCU se ha dirigido a los Ministerio de
Agricultura y de Sanidad y Consumo urgiéndoles a que hagan públicos los
datos de todas las Comunidades Autónomas acerca del número de análisis
realizados sobre animales de más de 30 meses y los positivos confirmados y
sospechosos. Resulta sorprendente, a juicio de la OCU, el elevado
número de animales afectados en Galicia y la inexistencia de ellos en otras
Comunidades Autónomas. Si esto responde a la realidad, habría razones para
felicitar a los consumidores que habitan en esas Comunidades. Si la verdadera
razón es que los Responsables sanitarios de esas Comunidades no están poniendo
la diligencia suficiente en los controles, habría graves razones para la
preocupación. Resulta evidente que resulta extremadamente difícil encontrar
aquello que no se busca, pero, además, en este caso estaríamos ante un
gravísimo agravio comparativo con la Comunidad gallega que, según los datos
dados a conocer, es la que se ha tomado más en serio el problema de las "vacas
locas" .
A juicio de la OCU no es lo mismo un
positivo sobre 100 análisis hechos que sobre 10.000. Y ese dato, por
Comunidades y en todos el territorio nacional, es esencial para conocer la
magnitud del problema .
Al mismo tiempo, la OCU ha reiterado a los dos Ministerios la batería de preguntas planteadas en su momento, cuando hizo público su documento sobre las preocupaciones de los consumidores en el tema, y que, hasta el momento, siguen sin respuesta.
La OCU quiere insistir, una vez más, en
que si, en verdad, se pretende atajar el daño producido al sector y, sobre todo,
a los consumidores (cuyos inmensos perjuicios económicos por esta crisis
no parecen preocupar a nadie y que van a ser, a la postre, los verdaderos
pagadores de la crisis, ayudas al sector incluidas ), la solución pasa porque:
· Se dé la palabra a los científicos que deben indicar los caminos de solución a seguir.
· Se apliquen los políticos a esas soluciones al margen de banderas y colores y sea cuál sea el coste.
· Se establezcan canales de información transparente a los consumidores para que recuperen la confianza posible.