Cuando se alquila una vivienda pueden pasar muchas cosas: por ejemplo, que el inquilino que figura en el contrato fallezca, que se separe, que el propietario quiera vender el piso... Además, la situación se puede complicar más en función de la fecha en que se haya firmado el contrato. En el artículo publicado por la OCU le informamos de todo ello.