La OCU detecta niveles elevados de bacterias en jamón cocido y salmón ahumado
La OCU ha realizado una instantánea sobre dos alimentos de gran consumo y que, por sus características y forma de producción, presentan riesgos de higiene y seguridad microbiológica: jamón cocido y salmón ahumado. Los resultados de dicha comparativa no han sido nada alentadores y demuestran un elevado nivel de bacterias que hace que estos productos haya que consumirlos de manera casi inmediata a la fecha de su compra. Los resultados íntegros de este análisis se publican en la revista OCU-Compra Maestra del mes de enero.
El análisis de la OCU se desarrolló en varias fases: verificación de que el peso anunciado correspondía con el real; higiene del producto, si el producto analizado tienen una elevada carga bacteriana, se estropeará rápidamente, por lo que se ha de consumir inmediatamente; análisis de gérmenes patógenos susceptibles de provocar una intoxicación alimentaria y en los productos envasados, análisis en los días anteriores al término de la fecha de caducidad para valorar cuál es el estado al término de lo que los fabricantes o envasadores consideran que es la vida del producto.
La OCU no ha encontrado diferencias significativas entre los productos a granel y envasados en el establecimiento y sólo algunos de los de la marca salen bien parados. Si las temperaturas de conservación y almacenamiento no son adecuadas, los microbios y bacterias que pueden venir por causa del manipulador o de los utensilios, pueden proliferar hasta inutilizar el alimento.
La OCU no ha detectado niveles preocupantes de patógenos, pero eso no quiere decir que no pueda ocurrir; de hecho, la presencia de enterobacterias en 4 jamones y 1 salmón indica que podrían aparecer otros patógenos. La Organización advierte que es preciso extremas el cuidado también en los envases al vacío o en la atmósfera modificada: alarga la vida de los productos pero no tanto como se pretende en la fecha de caducidad. Si el producto ha sido manipulado, puede estar contaminado, y si las temperaditas de conservación no son adecuada, las bacterias lo estropean antes de lo esperado.
La portavoz de la OCU Ileana Izverniceanu recuerda "la clave para evitar contaminaciones y que el producto llegue en condiciones idóneas al consumidor radica en una cuidada manipulación y una conservación a bajas temperaturas". Del mismo modo, la Organización recomienda al consumidor unas pautas para evitar riesgos a la hora de adquirir estos alimentos:
- Consumir el jamón el salmón lo antes posible, justo después de su compra. Estos dos alimentos tienen una vida muy corta.
- Las fechas de caducidad que aparecen en estos productos envasados no son siempre fiables: los alimentos envasados duran algo más que los que se compran a granel, pero no tanto como se indica en la fecha de caducidad.
- Estos dos productos deben guardarse en el frigorífico a temperatura baja justo después de adquirirlos. Si se van a usar con otros alimentos el riesgo se puede incrementar.
Para más información pueden ponerse en contacto con Ileana Izverniceanu,
Tfno.: 91 300 00 45 - ileana@ocu.org.