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Recomendaciones nutricionales
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Las más habituales y presentes en casi todas las guías son las siguientes:
Una dieta variada repartida en cinco o
seis comidas al día: El objetivo de repartirlas así es
ayudar al cuerpo a mantener el equilibrio de azúcar en
sangre. También es importante mantener un horario de comidas
fijo.
Reducir el consumo de grasas,
particularmente, las grasas saturadas y el colesterol.
Adecuar la ingesta de calorías al gasto
energético y al mantenimiento del peso.
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Aumento del consumo de alimentos ricos
en hidratos de carbono complejos, fibras y vitaminas: El
diabético debe aumentar la ingesta de cereales, vegetales,
incluidas las legumbres y las frutas.
Reducción del consumo de sal: Lo que se
pretende con esta medida es evitar que el diabético sufra
problemas de hipertensión.
Moderar el consumo de alcohol: La
ingesta excesiva de alcohol puede dar lugar a complicaciones
de hipertensión arterial, cirrosis hepática, etc.
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Calcule el número de raciones que debe tomar al día
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Uno de los factores que más influye en los niveles de glucosa es la cantidad de hidratos de carbono que el diabético consuma en cada comida. Si cada día consume cantidades diferentes, la glucosa también oscilará, pudiendo estar o muy alta o muy baja. Por eso el objetivo de los planes de alimentación es que cada comida que se realice, aunque cambien los alimentos, siempre contenga la misma cantidad de hidratos de carbono.
Por eso, el primer problema que se le plantea al diabético al principio de su enfermedad es conocer la cantidad de hidratos de carbono que debe ingerir en su dieta para poder proporcionar al organismo la energía suficiente y evitar las temidas hipoglucemias.
Normalmente, su dieta debe contar con entre un 50 y 55% de aporte calórico que provenga de los hidratos de carbono repartidos en las cinco comidas de la siguiente manera: 15% en el desayuno, 10% a media mañana, 30% en la comida, 10% en la merienda, 25% en la cena y 10% al acostarse. Para facilitar la tarea y saber la cantidad de comida a la que equivalen estos porcentajes se introduce el término de “ración”.
Una ración equivale a 10 gramos de hidratos de carbono y un gramo de hidratos tiene 4 kilocalorías.
Pues bien, teniendo en cuenta la cantidad de calorías que debe tomar y sabiendo que el 55% deben ser hidratos de carbono, el diabético puede calcular las raciones de alimentos que se debe tomar. Para ayudarle en la tarea la OCU ha diseñado una aplicación con la que podrá calcularlas teniendo en cuenta su sexo y el tipo de actividad física que realice. Para acceder haga click aquí
Para saber a cuántas raciones equivalen los alimentos que ingerimos habitualmente se puede servir de las tablas de raciones que hay publicadas o que le puede facilitar el médico.
Una vez que les haya cogido las medidas,
puede inventarse “trucos” para facilitar esta tarea. Por
ejemplo, cuando tenga la comida en el plato, contar las
cucharadas que come, le puede servir de referencia si sale a
comer fuera. De esta manera no tendrá que decir que no a una
cena en un restaurante o en casa de unos amigos, simplemente
comerá hasta que llegue al número de cucharadas que toma
habitualmente en su casa.
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El índice glucémico
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El índice glucémico de un alimento expresa claramente su efecto sobre los niveles de azúcar en la sangre. Para los diabéticos es muy útil conocer este índice, ya que puede ayudar a controlar sus glucemias.
De todas formas, no es imprescindible que conozca exactamente el índice de cada alimento, se trata tan sólo de saber en qué categoría se encuadra (alto, medio o bajo). Cuanto más alto sea el índice de un alimento, más aumentará el nivel de azúcar en la sangre.
No obstante, un alimento con índice glucémico alto puede producir un nivel de azúcar menor del esperado si se combina adecuadamente con otros alimentos. Por ejemplo, los dulces, si se toman después de comer.
Además, no debe calificar a un alimento con un índice glucémico alto como alimento perjudicial porque en situaciones de hipoglucemias puede ser muy útil.
A continuación le mostramos un cuadro con el índice glucémico de algunos alimentos para que le sirva de referencia.
| ÍNDICE GLUCÉMICO DE ALGUNOS ALIMENTOS |
| Bajo (menos de 55) |
Medio (entre 55 y 70) |
Alto (más de 70) |
| All Bran |
Arroz blanco |
Baguette |
| Banana |
Gaseosa |
Calabaza |
| Cebada |
Helado |
Corn Flakes |
| Centeno |
Maiz dulce |
Glucosa |
| Cereza |
Mango |
Maltosa |
| Ciruela |
Pan de harina blanca |
Miel |
| Chocolate |
Pan de harina de centeno |
Patata al horno |
| Espaqueti |
Pasas |
Sandía |
| Garbanzos |
Piña |
Zanahoria |
| Kiwi |
Sacarosa |
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| Lactosa |
Zumo de naranja |
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| Leche |
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| Lentejas |
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| Macarrones |
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| Maní |
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| Manzana |
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| Naranja |
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| Pan de centeno |
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| Pera |
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| Trigo |
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| Zumo de manzana |
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Esta tabla muestra el índice glucémico de algunos alimentos en escala de 0 a 100. Se indica entre paréntesis el aumento de los nivles de glucosa en sangre después de ingerir una ración de alimento que contenga 50 g de hidratos de carbono.
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Alimentos especiales para los diabéticos
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Como hemos comentado anteriormente la alimentación de los diabéticos debe ser equilibrada, variada, limitando, en la medida de lo posible, el consumo de grasa y haciendo un uso adecuado de los hidratos de carbono. Pues bien, en el mercado existen algunos alimentos que se venden especiales para diabéticos. Se trata de alimentos que en su concepción natural no deberían tomar estas personas, pero que se adaptan para que los tomen.
Sustitutos del azúcar. Son, sin duda, los más demandados por las personas diabéticas ya que proporcionan un dulzor, más o menos aceptable, en comparación con el azúcar natural. En el mercado podemos encontrar tres versiones diferentes, según el uso y las preferencias personales de cada persona: formato clásico en comprimidos, formato líquido en gotas, y granulado o en terrones simulando el azúcar tradicional.
Hace años, los edulcorantes se limitan al uso de la sacarina, y ésta es la razón por la que se ha quedado este nombre para pedir cualquier edulcorante; sin embargo, hoy en día, el mercado es más amplio y ha ido introduciendo otros edulcorantes más conseguidos y que no pierden sus propiedades con el calor y, además, con un sabor más parecido al azúcar natural. Normalmente, se trata de combinaciones de dos o más edulcorantes.
La mezcla más empleada es, sin duda, la de sacarina y ciclamato, seguida de aspartamo combinado con acesulfamono. Las marcas más conocidas que venden estos productos son Natreen, Sucran Low, Styless, Santiveri, Canderel e, incluso, las marcas de distribución (por ejemplo, Carrefour, Alcampo, etc.).
Es importante que siga las indicaciones de uso, sobre todo en lo que respecta a la dosificación, ya que como se trata de edulcorantes intensivos, una dosis de más puede estropear el café, o el postre más exquisito.
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Mermeladas sin azúcar. Son uno de los productos estrella, ya que en teoría se trata de no añadir azúcar a la mermelada. La idea es buena, sin embargo, lo que el consumidor encuentra en el mercado es otra cosa, es decir, los productos no son lo que realmente anuncian.
La mayoría de las marcas han sustituido la sacarosa o azúcar común por fructosa y, como ya hemos visto, la fructosa si se toma en grandes cantidades puede producir hiperglucemia y elevar los niveles de colesterol. Por tanto, la afirmación “tolerada para diabéticos”que aparece en algunos de estos productos es, a nuestro entender, peligrosa, en cuanto a que esta afirmación no pone límite a su uso por una persona diabética con los consiguientes riesgos que ya hemos mencionado.
No obstante, hay alguna marca que, realmente, ha sustituido los azúcares naturales por edulcorantes, como el aspartame, que sí puede ser una opción para una persona diabética.
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Productos de panadería y pastelería sin azúcar. No cabe duda de que este tipo de productos son un rayo de esperanza para aquellas personas que no deben ingerir azúcar.
Sin embargo, lo mismo que ocurre con las
mermeladas, éstos han sustituido el azúcar por fructosa.
Además, con el añadido de que estos productos, en la mayoría
de las ocasiones, tienen un contenido alto en grasa, con lo
que todavía son menos recomendables para los diabéticos.
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