La diabetes es una de las enfermedades en las que la dieta, junto con el ejercicio físico y los fármacos, es uno de los pilares fundamentales, incluso, en numerosas ocasiones es la única medida necesaria para tenerla controlada. Además, el papel del médico es esencial para su control, no sólo porque le ayudará a mejorar su calidad de vida, sino también porque puede ayudar a prevenir las complicaciones derivadas de esta enfermedad.