La OCU envía sus prioridades de consumo a los candidatos de las elecciones al Parlamento Europeo
La OCU (y el resto de las asociaciones del BEUC *) ha enviado sus prioridades en materia de protección de los consumidores a los cabeza de lista de las diferentes formaciones políticas que optan a convertirse en Miembros del Parlamento Europeo.
El portavoz para Asuntos Europeos de la OCU, Juan Aguado-Urkiola, ha declarado: "Es muy probable que los electores no lo sepan, pero las decisiones adoptadas por el Parlamento Europeo les afectan directamente cada vez que adquieren bienes o contratan servicios. Es por ello muy importante que los ciudadanos acudan a las urnas el próximo 13 de junio para elegir a los representantes de sus intereses en la Eurocámara"
Las prioridades de la OCU, son, entre otras, las siguientes:
- la política de consumo debe reconocerse como un objetivo de la Unión Europea y la protección de los consumidores debe convertirse en una política totalmente autónoma en el ámbito comunitario.
- La UE debería legislar en materia de consumo apostando por un enfoque de armonización mínima, es decir, dando la posibilidad a los Estados miembros de adoptar medidas más estrictas para la protección de los consumidores.
- La UE debería apoyar la prohibición de prácticas de comercio desleal y crear una auténtica red de seguridad que cubra de forma global las prácticas comerciales en Europa
- No debería concederse ninguna función a los códigos de conducta hasta que no se adopte previamente un marco jurídico que establezca los principios y criterios que rijan su aplicación.
- La futura Directiva de crédito al consumo deberá modificarse sustancialmente con el objetivo de que el caso OPENING no vulva a repetirse en un futuro.
- Para la mejora de los sistemas de pago en términos de eficacia, de coste y de protección de los usuarios, la OCU apuesta por una Zona Única de Pagos en la UE que favorezca un mercado único de los servicios financieros.
- En materia de seguros, debería prohibirse la utilización de determinados factores de diferenciación (como el sexo y la edad) y toda discriminación basada en criterios que no dependen de la voluntad de los consumidores.
- Es necesaria la adopción de una normativa obligatoria en el ámbito europeo que fije toda una serie de exigencias en materia de seguridad en los hoteles y la consiguiente superación de la Recomendación de 1986 en esta materia.
- Es necesario un refuerzo de las normas de seguridad de los juguetes en la UE y que el control y respeto de las mismas se asegure por parte de una autoridad independiente.
- Debe exigirse un control más estricto de las normas de seguridad y calidad y mejorar la información al consumidor en materia de zonas de baño en la UE.
- Ante los posibles efectos nocivos de la contaminación de espacios domésticos sobre nuestra salud, es preciso apoyar la iniciativa de la Comisión Europea para la puesta en marcha de un sistema de evaluación de las sustancias químicas.
- Debe mantenerse la actual prohibición en la UE de realizar publicidad de medicamentos de prescripción y que sean en todo caso entidades independientes (como la EMEA) las que se responsabilicen de informar correctamente a los consumidores acerca de los medicamentos y los tratamientos a los que se les somete.
- Dadas las últimas crisis alimentarias acaecidas en Europa (dioxinas, vacas locas, …) y los graves problemas de seguridad existentes en la cadena alimentaria (antibióticos, pesticidas, …), es imperiosamente necesaria la puesta en funcionamiento de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), para recuperar de nuevo la confianza de los consumidores en esta materia.
- Es necesario continuar con la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) con el objetivo de alcanzar la supresión progresiva de los pagos directos en favor de ayudas orientadas exclusivamente hacia la producción cualitativa, el desarrollo sostenible y el respeto al Medio Ambiente.
- Debe adoptarse un marco general estricto para los productos que quieran hacer referencia a efectos beneficiosos para la salud. Para ello, es indispensable la prohibición de alegaciones alimentarias y relativas a la salud que no estén demostradas científicamente
(*) El BEUC es una federación de 37 organizaciones nacionales e independientes de consumidores de Europa, que actúa como portavoz ante las instituciones europeas por cuenta de las asociaciones que la integran y cuya misión es influir en el desarrollo de la política de la UE, así como promover y defender los intereses de todos los consumidores europeos.
El texto del documento completo con las prioridades (divididas en cuatro bloques distintos dependiendo de la naturaleza de las mismas - cuestiones horizontales, cuestiones económicas y jurídicas, seguridad y medio ambiente, salud y alimentación - ) se puede encontrar en la página web de la OCU, www.ocu.org
Más información contactar con Ileana Izverniceanu
Tfno.: 91 300 00 45 - ileana@ocu.org.