Constatamos que la lista oficial de depuradoras está inflada, pues no todas las que figuran (que son pocas) están en marcha. De la comparación de la calidad del agua entrante y saliente de las estaciones depuradoras, concluimos que las depuradoras convencionales (tratamiento biológico o secundario) lo hacen bien. Sin embargo, no todas las que ofrecen un tratamiento más avanzado (terciario) consiguen eliminar el nitrógeno y fósforo que debieran.