Una encuesta europea de hábitos de lavado nos revela como los que más temor tenemos a que la ropa se estropee al lavarla con agua muy caliente, de hecho preferimos hacerlo en frío o a 30 C. No es una costumbre que esté reñida con la eficacia de los lavados si la colada no está muy sucia, como hemos podido comprobar en el laboratorio. Pero la ropa más manchada o con gérmenes conviene lavarla aparte, con agua más caliente, más aclarados y una dosis adecuada de detergente.