TRASTORNOS RELACIONADOS
CON EL ESTRÉS
Está demostrado que el estrés puede hacer que quien
sufra cualquier dolencia física se sienta aún peor. Pero también puede
desencadenar determinadas molestias o enfermedades, si bien las características
físicas y psíquicas de cada individuo son determinantes en el desarrollo de esas
afecciones.
Los trastornos relacionados con el estrés van desde
dolencias simples, como la caída del cabello, a graves problemas de salud, como
las enfermedades cardiovasculares o algunos tipos de cáncer.
Sepa que un
alto grado de estrés...
- Recrudece, por ejemplo, dolencias como el asma, el eccema, la alopecia
(caída del cabello), la psoriasis o los problemas cardiacos preexistentes.
Dificulta asimismo el control de la diabetes.
- Debilita el sistema inmunitario, haciendo al individuo más sensible a las
infecciones y más vulnerable a ciertos tipos de cáncer. Favorece además la
aparición de algunas enfermedades autoinmunes (que se producen cuando el
sistema inmunitario "se equivoca", reconoce como extraños diversos componentes
del cuerpo e intenta destruirlos).
- Influye en el desarrollo de enfermedades cardiovasculares: favorece la
hipertensión, aumenta el riesgo de padecer cardiopatía isquémica (angina de
pecho, infarto de miocardio), y puede precipitar que se desencadenen
arritmias. No sólo es un factor de riesgo directo de este tipo de afecciones,
sino que además incide en otros, como el tabaquismo o la mala
alimentación.
- Se deja sentir en el aparato digestivo: la sensación de nudo en la
garganta, de cosquilleo en el estómago, de vientre hinchado o, a veces, los
vómitos, pueden ser manifestación de estrés. También acentúa los síntomas del
síndrome del colon irritable. Tradicionalmente se ha relacionado con la
aparición de la úlcera gastrointestinal, aunque esta relación está muy
cuestionada hoy día.
- Se relaciona directamente con ciertos dolores de cabeza, como la cefalea
de tensión o la cefalea asociada al abuso de analgésicos. Además es un
importante desencadenante de migrañas en personas predispuestas.
- Muchos dolores musculares se deben al agarrotamiento provocado por el
estrés. El estrés también parece estar detrás de dolores crónicos
(cervicalgias, lumbalgias, etc.), ya sea como causa o como agente
favorecedor.