nº 052 Febrero 2004
Bebés y muerte súbita
Un pequeño porcentaje de bebés menores de un año fallece inesperadamente antes de cumplir un año y a pesar de aparentar un perfecto estado de salud. La ciencia aún no conoce las causas exactas de esta rara afección, aunque parece que en ella intervienen factores relacionados con la inmadurez fisiológica del niño y factores ambientales, relacionados con el entorno en que duerme (postura, temperatura, pureza del aire...). Lo que sí se sabe es que la incidencia de la muerte súbita se reduce mucho gracias a unas medidas muy sencillas: colocar al niño boca arriba mientras duerme, sin almohada, con la cabecita destapada, sin ropas de cama acolchadas ni peluches...