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¿Cuál es su ingrediente funcional?, ¿en qué proporción está presente?, ¿qué efectos reales tiene sobre la salud? A continuación le damos la opinión de la OCU sobre una serie de productos alimenticios funcionales. |
Ingrediente funcional : Lactobacillus casei imunitas. Lo que anuncia la publicidad del envase : “Ayuda a tus defensas”. Actimel, una leche fermentada entre cuyos ingredientes se encuentra un microorganismo (el lactobacillus casei), se ha convertido en uno de los productos estrella de Danone. Por un lado, al tratarse de una leche fermentada, es una leche especialmente nutritiva, rica en proteínas, vitaminas y minerales; además, como parte de la lactosa que contiene se encuentra transformada en ácido láctico, se digiere mejor y genera menos intolerancia. Por otra parte, los fermentos naturales que contiene evitan la proliferación de bacterias patógenas en el organismo y ayudan a regular el tracto intestinal en caso de diarrea o estreñimiento; en concreto el lactobacillus casei puede prevenir la aparición de diarreas infantiles causadas por rotavirus.
Conclusión : Los efectos beneficiosos de Actimel de Danone se limitan a una alegación: “Participa en el fortalecimiento de las defensas naturales del organismo”. Unos efectos que son además bastante limitados. En este sentido, la AFSSA recuerda que terminan en el mismo instante en que se deja de tomar el producto, pues las bacterias que producen este efecto no colonizan el intestino. Es más, también apunta que las dosis necesarias son entre dos y cinco veces mayores que las de un bote de 100 ml. En definitiva, se trata de una leche fermentada más, equiparable a cualquier yogur que exista en el mercado, aunque eso sí, a un precio muy superior. |
Ingrediente funcional: soja, en concreto extracto de soja en una proporción del 1,8% del producto (con un 81% de riqueza en proteína); también contiene bifidobacterias y fermentos lácticos. Lo que anuncia la publicidad del envase: La fama de la soja se debe a que tiene un elevado contenido en fitoestrógenos, en particular isoflavonas. Estas sustancias, con probadas propiedades antioxidantes, tienen una acción preventiva en enfermedades cardiovasculares y en los trastornos de la menopausia. Además, la proteína de la soja, comparada con las demás proteínas de origen vegetal, es de mayor valor biológico, pues aporta una gran parte de los aminoácidos necesarios para el organismo. Según los estudios realizados por la FDA americana (la agencia que analiza los fármacos y los alimentos), una dieta diaria que contenga 25 gramos de proteína de soja reduce los riesgos cardiovasculares, siempre que sea también baja en grasas saturadas, sodio y colesterol. Conclusión: La mayoría de los productos enriquecidos con soja que pueden encontrarse en un supermercado tienen un escasísimo contenido de este ingrediente. Para que se haga una idea, una tarrina de yogur con soja sólo tiene 1,8 gramos de proteína de soja. Por tanto, aunque las virtudes de la soja son reales, no podrá aprovecharlas mucho con este tipo de productos: tendría que tomar 14 yogures con soja al día para llegar al aporte ideal. En cualquier caso, le interesará saber que aparte de la misma soja hay otros alimentos que también son fuente de fitoestrógenos (aunque en menor cantidad): es el caso de los cereales y sus derivados, así como las legumbres. Incorpórelos a su dieta. |
Ingrediente funcional: 2,9% de estanoles vegetales. Lo que anuncia la publicidad del envase: “Reduce el colesterol”. Los esteroles, en pequeñas cantidades, están presentes de forma natural en gran parte de las frutas y verduras, en los frutos secos, en las semillas, en las leguminosas y en los aceites, ya que son componentes esenciales de las membranas celulares vegetales. Algunos estudios clínicos demuestran que el consumo diario de entre uno y tres gramos de esteroles vegetales reducen el colesterol total y el LDL (el colesterol malo), ya que inhiben parcialmente la absorción del colesterol. Sin embargo, al mismo tiempo, la ingesta de este ingrediente no está exenta de riesgos. Por ello la Unión Europea ha exigido que los productos que lo incluyan entre sus ingredientes adviertan claramente en su etiquetado de su presencia (“con esteroles (o estanoles) vegetales añadidos”), concretando también su porcentaje. Además, deberán informar de lo siguiente:
La razón de este nuevo etiquetado tan informativo se debe a los estudios realizados por el Comité Científico para la Alimentación Humana, que ha hecho un análisis de un producto alimenticio enriquecido con esteroles vegetales añadidos. En ellos quedó demostrado que:
Conclusión: Está demostrado que el consumo de esteroles vegetales puede reducir los niveles de colesterol sanguíneos. Pero también tiene sus riesgos. Por ello, y dado que cada botellita contiene 2 g de estanoles vegetales, el etiquetado deberá informar de ello. Sea como sea, la ingesta de este tipo de productos para combatir el colesterol debe ir acompañada siempre de una dieta baja en colesterol y la práctica de algún deporte. Es la única manera de combatir el colesterol de manera eficaz. |
Ingrediente funcional: Un 30 % de crema de cereales malteados y un 2,5% de fruta (naranja deshidratada).
Muchos niños añaden cacaos solubles a la leche del desayuno para endulzar su sabor. Colacao ha aprovechado este hábito para tratar de enriquecer el desayuno. En concreto lo hace a razón de 6 g de cereales y 4,5 g de fruta por cada 20 g de producto. Conclusión: Las cantidades de cereales y fruta que aporta Colacao Complet a la leche del desayuno son muy reducidas. De ningún modo alcanzan para sustituir la ingesta habitual de frutas y verduras. |
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Ingrediente funcional: 1,5 % de tonalín.
El Tonalín es el nombre comercial que recibe el ácido linoleico conjugado, una sustancia que se encuentra de forma natural en la leche y la grasa de los rumiantes (sobre todo en el vacuno), y que ingerimos cada vez que consumimos productos lácteos o carne; en concreto, de 1,5 a 2 gramos al día. Varios estudios han demostrado que el consumo continuado de 3 gramos diarios de ácido linoleico conjugado después de un régimen de adelgazamiento reduce la grasa corporal entre un 3 y un 11%. Ahora bien, también es cierto que no se produce pérdida alguna de peso. Al mismo tiempo, según esos mismos estudios, el efecto resulta bastante menos evidente en una persona gruesa que en una con un peso normal. Conclusión: Si quiere seguir el “tratamiento” de reducción de grasa corporal (que no de peso) de los productos enriquecidos con ácido linoleico conjugado de Naturlínea, tenga en cuenta que, según reconoce el propio fabricante, son necesarios al menos cuatro meses para notar sus efectos: por ejemplo, tomar una botellita de producto lácteo con Tonalín al día, a 0,65 euros la unidad (que asegura 3 g de ácido linoleico) le saldrá por 80 euros los primeros cuatro meses; o lo que es lo mismo, 20 euros al mes. Por cierto, aunque no se conocen efectos secundarios relevantes, desaconsejamos su consumo en mujeres embarazadas. |
Ingrediente funcional: verdura mezclada ya con la pasta. La proporción anunciada es de 200 g de verdura por cada 500 g de pasta.
Desde hace muchos años la pasta se ha mezclado con la verdura durante su elaboración. Pastas Gallo ha recogido esta práctica y le ha dado la pertinente publicidad para incentivar su compra entre los padres con hijos a los que no les gusta el sabor de las verduras. Lamentablemente, su publicidad es exagerada: incluso si atendemos a los cálculos que aparecen en el etiquetado del producto, un plato de pasta sólo proporciona 20 g de verdura, muy lejos de lo que sería un plato de guarnición (100 g). Conclusión: La publicidad empleada es engañosa, ya que alega que un niño puede sustituir el consumo directo de verdura por este tipo de pasta enriquecida con verdura. Un simple cálculo matemático revela que un plato de esta pasta únicamente aporta 20 g de verdura. |
Ingrediente funcional: 2,2% de péptidos lácteos.
Los yogures y las leches fermentadas suelen utilizarse como vehículo de adición de ingredientes funcionales. Y es lo que está haciendo Flora con el lanzamiento al mercado de un nuevo producto enriquecido en péptidos lácteos, que no son otra cosa que trozos de proteínas lácteas procedentes de las caseinas de la leche. Según estudios publicados parece ser que estas sustancias tienen capacidad para inhibir la enzima convertidora de la angiotensina de modo similar a los fármacos IECA empleados para tratar la hipertensión. Según anuncia el fabricante, para conseguir el efecto deseado es preciso tomar una botellita de 100 ml al día, así como practicar una dieta variada y equilibrada que incluya frutas y verduras, además de reducir el consumo de sal. Los efectos se observan, siempre según el fabricante, al cabo de dos semanas de ingesta del producto. Por cierto, en el envase se indica que se trata de un producto diseñado únicamente para personas que tienen la tensión alta, y que deberán pedir consejo al médico. Conclusión: Los estudios demuestran un efecto reductor de la tensión arterial de hasta 7 mm Hg de tensión sistólica y de 4 mm Hg para la tensión diastólica. Eso sí, tal y como anuncia su etiquetado, su ingesta debe acompañarse de una dieta variada y equilibrada que incluya frutas y verduras, y que tenga un bajo aporte de sal. |
Ingrediente funcional: saciactiv, que es una mezcla de proteínas de leche, proteínas de soja y fibra. La cantidad de fibra es de 2,6 g por envase, mientras que la cantidad de proteína es de 8,1 g por envase. Lo que anuncia la publicidad del envase: “Ayuda a calmar el apetito; mientras la mezcla de proteínas tiene un efecto saciante, la fibra prolonga esa sensación de plenitud”.
Conclusión: El escaso aporte de fibra y proteínas de saciactiv es insuficiente para crear una sensación de saciedad. Si esta sensación se produce es por la propia ingesta del yogur, no por el ingrediente funcional. Por lo tanto, en el caso de que busque saciar su hambre con un yogur, hágalo con un normal, le saldrá más barato. |
Ingrediente funcional: soja, en concreto semillas de soja en una proporción del 23% del producto (con un 36,8% de riqueza en proteína).
Tradicionalmente los alimentos con soja añadida se han comercializado como productos dietéticos, pero ahora se pueden encontrar también en los supermercados como un alimento más. Se trata de productos de consumo habitual, sobre todo zumos y lácteos, enriquecidos con proteína de soja. La fama de la soja se debe a que tiene un elevado contenido en fitoestrógenos, en particular isoflavonas. Estas sustancias, con probadas propiedades antioxidantes, tienen una acción preventiva en enfermedades cardiovasculares y en los trastornos de la menopausia. Además, la proteína de la soja, comparada con las demás proteínas de origen vegetal, es de mayor valor biológico, pues aporta todos los aminoácidos necesarios para el organismo. Según los estudios realizados por la FDA americana (la agencia que analiza los fármacos y los alimentos), una dieta diaria que contenga 25 gramos de proteína de soja reduce los riesgos cardiovasculares, siempre que sea también baja en grasas saturadas, sodio y colesterol. Conclusión: La mayoría de los productos enriquecidos con soja que pueden encontrarse en un supermercado tienen un escasísimo contenido de este ingrediente. Sin embargo, Vive Soy, al tratarse de una bebida preparada a base de soja, contiene una cantidad apreciable de proteína de soja: 4,78 g en 100 ml. Dado que un vaso de 200 ml de este producto tiene 9,56 g de esta proteína, habría que tomar dos vasos y medio de éste para alcanzar las recomendaciones de la FDA. En cualquier caso, le interesará saber que aparte de la misma soja hay otros alimentos que también son fuente de fitoestrógenos (aunque en menor cantidad): es el caso de los cereales y sus derivados, así como las legumbres. Incorpórelos a su dieta. |
Ingrediente funcional: soja, en concreto semillas de soja en una proporción del 2,7% del producto (con un 36,8% de riqueza en proteína).
Tradicionalmente los alimentos con soja añadida se han comercializado como productos dietéticos, pero ahora se pueden encontrar también en los supermercados como un alimento más. Se trata de productos de consumo habitual, sobre todo zumos y lácteos, enriquecidos con proteína de soja. La fama de la soja se debe a que tiene un elevado contenido en fitoestrógenos, en particular isoflavonas. Estas sustancias, con probadas propiedades antioxidantes, tienen una acción preventiva en enfermedades cardiovasculares y en los trastornos de la menopausia. Además, la proteína de la soja, comparada con las demás proteínas de origen vegetal, es de mayor valor biológico, pues aporta todos los aminoácidos necesarios para el organismo. Según los estudios realizados por la FDA americana (la agencia que analiza los fármacos y los alimentos), una dieta diaria que contenga 25 gramos de proteína de soja reduce los riesgos cardiovasculares, siempre que sea también baja en grasas saturadas, sodio y colesterol. Conclusión: La mayoría de los productos enriquecidos con soja que pueden encontrarse en un supermercado tienen un escasísimo contenido de este ingrediente. En concreto Vive Soy zumo contiene una baja cantidad de este ingrediente: alrededor de un 1%. Dado que un vaso de 200 ml de este producto tiene unos 2 g de proteína de soja, habría que tomar unos doce vasos de éste para alcanzar las recomendaciones de la FDA. En cualquier caso, le interesará saber que aparte de la misma soja hay otros alimentos que también son fuente de fitoestrógenos (aunque en menor cantidad): es el caso de los cereales y sus derivados, así como las legumbres. Incorpórelos a su dieta. |