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La unión hace la fuerza, y por eso, en su defensa de los intereses de los consumidores, la OCU no está sola. Forma parte, junto con otras asociaciones de consumidores (la portuguesa DECO, la italiana CCA y la belga ABC) de grupo de consumidores europeos Euroconsumers.

El trabajo conjunto de estas asociaciones, que en total representan a más de un millón de familias, no deja de dar frutos. Un buen ejemplo de ello es la adopción de posturas conjuntas ante asuntos de interés para todos, y la elaboración de unas "posiciones comunes" acerca de temas de actualidad que afectan a consumidores y usuarios.

Éstos son los temas sobre los que se ha elaborado una postura conjunta de Euroconsumers. Podrá encontrar, para cada uno de ellos, la definición del problema y el contenido concreto de la posición común.


1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
2005
2006
Los contaminantes domésticos Diciembre 2004
Definición del problema
Posición común

Definición del problema

Los efectos nefastos para la salud de la contaminación procedente del aire exterior ya no necesitan demostración. Sin embargo, los peligros de la contaminación interior, con demasiada frecuencia, son aún desconocidos, incluso ignorados.

Una de las principales causas de esta contaminación doméstica procede de numerosas sustancias químicas presentes en muchos productos de consumo (ver el artículo de los aromatizantes aparecido en diciembre de 2004 en las revistas " Salud " del grupo).

Estas sustancias químicas se encuentran en productos en los cuales se espera hallarlas (productos de limpieza, de bricolaje…), pero también en productos con los cuales el consumidor está en contacto de manera regular (muebles, ordenadores…).

Queda claro que cada cual puede, con un comportamiento juicioso, reducir de manera significativa su exposición a los contaminantes domésticos (ventilación regular, elección de materiales de construcción poco tóxicos…). No obstante, todo ello implicaría que los consumidores tuvieran la posibilidad de saber qué sustancias químicas están presentes en los productos de consumo.

Pero paralelamente a las acciones individuales, también es necesario actuar desde arriba para evitar que productos que contengan sustancias químicas peligrosas para la salud aparezcan en los productos de consumo. Así pues, es necesario poner en marcha un sistema adecuado de evaluación de productos que contengan sustancias químicas y esto debe hacerse antes de su llegada al mercado.

La Comisión ha dado una respuesta parcial a esta petición con una propuesta de reglamento relativa a un nuevo marco reglamentario de productos químicos en la Unión. La piedra angular del sistema propuesto es REACH, un sistema integrado único que se ocupa del registro, evaluación y autorización de las sustancias químicas. Basándose en este sistema, las empresas que fabrican e importan productos químicos deberían evaluar los riesgos resultantes de su uso y tomar las medidas oportunas para controlar cualquier riesgo identificado. El uso de sustancias peligrosas estaría sometido a la autorización de la Comisión.

El sistema de evaluación propuesto sólo se aplica, sin embargo, a los productos que tienen un volumen de producción superior a una tonelada por año y por fabricante. De ello resulta que sólo el 30 % de los productos químicos deberían estar sometidos a la evaluación introducida por el REACH; lo que es manifiestamente insuficiente. Nosotros pensamos, en consecuencia, que sería mejor sustituir el sistema de evaluación basado en el volumen de producción por una evaluación basada en la peligrosidad de todas las sustancias químicas.

La información del consumidor sobre la peligrosidad de las sustancias químicas presentes en los productos es igualmente crucial para que pueda hacer una elección con pleno conocimiento de causa. Los símbolos relativos a la evaluación de las sustancias químicas deberían aparecer en todos los productos de consumo que contengan sustancias químicas peligrosas y no sólo, como está previsto en el sistema REACH, en los productos que por definición contienen productos químicos peligrosos.

La adopción de esta legislación, sin embargo, no debe impedir a las autoridades públicas competentes hacer controles en profundidad a posteriori.

Posición Común (ABC, AC, DECO, OCU)

Pedimos que se limite el uso de sustancias químicas peligrosas en los productos de uso diario. Desde este punto de vista, apoyamos la propuesta REACH pero pedimos que recoja las siguientes prioridades:

  • La información del consumidor sobre la manera más adecuada de utilizar los productos de consumo que contienen sustancias químicas, con el fin de limitar al máximo la exposición inútil a estas sustancias ;

  • la declaración previa a las autoridades públicas y la información obligatoria al consumidor de todas las sustancias químicas contenidas en los productos de uso diario y de su peligrosidad ;

  • la puesta en marcha de un sistema de evaluación de todas las sustancias químicas independientemente de su volumen de producción;

  • la organización de controles en profundidad a posteriori por las autoridades públicas;

  • la sustitución progresiva de todas las sustancias peligrosas de los productos y de los "artículos" de consumo corriente con el fin de limitar al máximo la exposición de los consumidores a estos agentes químicos.

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