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Definición del problema
Nosotros siempre nos hemos pronunciado a favor de la liberalización del mercado de la electricidad. Sin embargo, es necesario reconocer que, a día de hoy, esta liberalización en numerosos Estados sólo ha tenido un pequeño impacto en el precio que los consumidores pagan por la energía eléctrica. Hemos de señalar, en efecto, que en los Estados que han liberalizado el mercado desde hace ya un tiempo, se puede comprobar que los consumidores sacan provecho de esta liberalización.
La continuidad en la distribución de la electricidad representa un elemento fundamental de la calidad del servicio universal y constituye una garantía mínima de seguridad. Por ello consideramos oportuno adoptar reglas suplementarias a nivel europeo que permitirían una gestión más segura del mercado de la energía eléctrica con el fin de evitar una repetición de los recientes apagones e interrupciones programadas de energía que se han producido en algunos países.
Para evitar que el consumidor sufra en el futuro más daños comparables a los producidos cuando se produjeron los apagones, es necesario definir con claridad los papeles y responsabilidades de todos los actores del mercado de la electricidad.
Tomando en consideración las características de la energía eléctrica, que es un bien que no se puede almacenar, hay que asegurar que en cada punto de la red, haya un equilibrio entre la oferta y la demanda.
El mercado interior de la electricidad corre el riesgo, de todas maneras, de quedarse en letra muerta si las interconexiones de la red de transporte entre los Estados miembros no se refuerzan; en ausencia de estas interconexiones, las empresas consolidarán sus posiciones dominantes en el mercado nacional en detrimento del mercado comunitario. Desde esta óptica, debe prohibirse también a los Estados miembros que decidan, de manera discrecional, interrumpir los flujos transfonterizos de electricidad.
Finalmente, es necesario establecer políticas adecuadas para racionalizar el consumo de energía eléctrica en la Unión Europea y promover un uso eficaz de esta energía.
Para remediar estas dificultades, la Comisión ha presentado una proposición de directiva que tiene por objeto garantizar el buen funcionamiento del mercado interior de la electricidad preservando la seguridad del aprovisionamiento de electricidad y asegurando un nivel adecuado de interconexión entre los Estados miembros con el fin de garantizar la competencia a nivel europeo y a nivel nacional.
Posición Común (ABC, AC, DECO, OCU)
Acogemos favorablemente la propuesta de directiva de la Comisión pero pedimos:
que esté previsto ofrecer un procedimiento de indemnización automática, eficaz y accesible para cualquier consumidor que haya sufrido un daño como consecuencia de una interrupción del suministro de electricidad ;
que los procedimientos de investigación destinados a determinar las causas y las responsabilidades en caso de apagón se armonicen según reglas de absoluta transparencia y que tengan un plazo límite de obligado cumplimiento apremiante;
que el cargo de la prueba sea devuelto en caso de daños como resultado de una interrupción en el suministro de energía;
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que el número de minutos de interrupción anual de suministro de energía se reduzca mediante apremio y/o penalizaciones a las compañías distribuidoras ;
que se ofrezca una información adecuada a los consumidores en caso de interrupciones programadas o en caso de déficit de producción;
que los gestores de las redes nacionales de transporte y de distribución se doten de una capitalización financiera adecuada, por medio de un seguro que haga frente a sus responsabilidades en caso de accidente.
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