La lucha contra el tiempo en la piel
La Organización
de Consumidores y Usuarios OCU ha realizado un estudio sobre la salud de la
piel que se publica este mes de diciembre en la revista OCU-Salud.
La conclusión general del estudio podría resumirse en que la industria
cosmética ofrece muchas soluciones para combatir las arrugas de la cara:
cremas, peelings, liftings, láser, botox... Todo un arsenal de "planchado",
que ni es plenamente efectivo ni está en todos los casos exento de peligro.
Lo realmente eficaz es haber cuidado la piel de joven para que después
no pase factura.
El envejecimiento de la piel es un proceso inevitable: genéticamente
está determinado que la piel vaya perdiendo elasticidad y que disminuya
su capacidad para retener el agua. No queda, pues, más remedio que hacerse
a la idea de que la piel se va a arrugar. Y cuando la piel ya está estropeada,
¿se puede hacer algo? Pocos son los remedios realmente efectivos y muchos
los que no tienen ningún efecto o, peor aún, pueden resultar peligrosos.
Las cremas cosméticas antiarrugas no son en la mayoría
de los casos más que ilusión a precios muy elevados. Tanto el
retinol como los alfahidroxiácidos (por ejemplo, ácidos
láctico y glicólico) favorecen la exfoliación y producción
de células nuevas, pero en concentraciones elevadas pueden producir irritación
e hipersensibilidad. Con respecto a los antioxidantes (vitaminas A, C
y E, minerales como el selenio) existen muchos estudios que demuestran ser muy
efectivos contra el envejecimiento cuando se consumen a través de los
alimentos, pero no se ha podido confirmar que este efecto también se
produzca con las cápsulas de suplementos nutricionales y menos aún
a través de las cremas.
El peeling
o exfoliación es uno de los métodos básicos para mejorar
la piel y eliminar las arrugas finas como las patas de gallo incipientes. Consiste
en la retirada de la capa más superficial de la epidermis, que puede
realizarse en varios grados: desde el simple scrub, pasando por las cremas especiales
más agresivas y llegando a los peelings intensivos como la dermabrasión,
ablación en frío y láser-resurfacing. Atención
las personas de piel más oscura, ya que tienen mayor riesgo de que les
queden cicatrices o de que la piel se les decolore de forma llamativa con los
métodos de exfoliación más potentes.
Los implantes de
sustancias que se utilizan para rellenar los surcos de las arrugas de alrededor
de la boca y de la nariz pueden provocar rechazos y producir reacciones alérgicas,
además de dejar cicatrices. No todas las sustancias que se utilizan están
autorizadas.
Las inyecciones
de botox constituyen actualmente en Estados Unidos el tratamiento cosmético
no quirúrgico número uno. Su acción consiste en paralizar
los músculos faciales subcutáneos que marcan las arrugas de expresión
y las patas de gallo, y los efectos duran alrededor de 6 meses. En España,
a pesar de que se utiliza y se anuncia en numerosas clínicas y centros
de estética, el botox es un medicamento autorizado para uso
exclusivamente hospitalario y con unas indicaciones médicas muy restringidas,
que, de momento, no incluyen el tratamiento de las arrugas faciales. El botox
puede tener efectos secundarios (por ejemplo, fiebre), tiene contraindicaciones
(hipersensibilidad) y puede interactuar con otros medicamentos (determinados
antibióticos y relajantes musculares). Ante esta situación, la
OCU se ha dirigido a la Agencia Española del Medicamento para solicitar
que actúe en este campo, bien controlando para que se administre
como medicamento limitado a usos hospitalarios o bien, por el contrario, dando
la autorización para que se utilice como tratamiento cosmético
y regulando su uso como tal.
La OCU recuerda a los consumidores que se asesoren convenientemente antes
de someterse a un tratamiento cosmético, cualquiera que sea: conviene
que se informen adecuadamente sobre el propio tratamiento (eficacia, duración
del efecto, posibles efectos secundarios, contraindicaciones, etc.) y que acudan
a centros de los que tengan referencias a través de personas que hayan
obtenido buenos resultados.
Por último,
no hay que olvidar que una buena prevención y unos adecuados hábitos
de vida constituyen las mejores armas para conservar una piel bonita. La
OCU propone varios consejos encaminados a este objetivo:
1- Protegerse de los
rayos del sol y utilizar una crema hidratante todo el año contra los
rayos UVA y UVB. En épocas de exposición más intensa al
sol (en la playa, nieve, etc.), evitar las horas del mediodía, utilizar
un factor protector mínimo de 15, cubrirse la cabeza y llevar gafas de
sol. Para los niños, nada de sol directo el primer año de vida
y después, protegidos con una buena crema protectora..
2- Se aconseja lavar
la cara con un jabón suave, secarse con suavidad e hidratarse inmediatamente.
3- No fumar: según
los expertos, los fumadores importantes en la cuarta década de la vida
suelen tener más arrugas que los no fumadores en la sexta década..
4- Comer sano, siguiendo
un régimen equilibrado con muchas verduras y frutas.
5- Beber mucha agua
(un litro y medio al día) y evitar el alcohol.
6- Dormir lo suficiente:
el sueño es fundamental para que los tejidos descansen y se renueven.
7- Dormir lo suficiente:
el sueño es fundamental para que los tejidos descansen y se renueven..
La OCU es una organización
de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975,
inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia,
sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo
y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por
extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante
los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente
la OCU forma parte de la estructura Internacional Conseur, integrada por las
asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo,
que agrupan a más de un millón de familias asociadas.