La OCU, ante el Día sin Tabaco
Con motivo del Día Mundial contra el Tabaco, y siempre en defensa del derecho a la salud, la OCU recuerda algunas medidas que deberían contemplarse en la futura norma que regule la venta y consumo de tabaco,
En el Día Mundial contra el Tabaco y ante la inminente modificación de la actual ley española, hay algunas medidas que, a juicio de la OCU, deberá contemplar la futura regulación de la venta y el consumo de tabaco.
La prohibición de fumar en sitios públicos y cerrados, que planteará la futura norma, no debe incorporar excepciones. La ley debe ser clara y no dejar lugar a dudas interpretativas (es preciso definir con claridad conceptos como "público" y "cerrado"...).
- La ley actual no protege a los menores de edad puesto que pueden entrar en locales en donde se permite fumar. La OCU reclama que la futura ley proteja adecuadamente a los menores frente al aire contaminado por humo del tabaco.
- En relación con lo anterior, la limitación a la compra del tabaco por menores estaría más garantizada si sólo se permitiera la venta en estancos. A juicio de la OCU, la venta automática de este producto es una venta anónima y fuera de control, que facilita su adquisición por parte de los menores de edad.
- Es preciso garantizar adecuadamente la salud de los trabajadores de la hostelería, por lo que la excepción de fumar en bares y restaurantes no puede continuar vigente.
- La entrada en vigor de la ley debe ser inmediata y como máximo el 1 de enero de 2011. Para la OCU, a lo sumo se podría establecer una moratoria de dos o tres meses, pero siempre respetando ese plazo máximo, por lo que debería estar publicada en el BOE a más tardar, a primeros de octubre.
- Durante los últimos cinco años ha habido un problema evidente de control por parte de las autoridades. La OCU pide que la futura ley determine claramente qué organismos o autoridades tendrán capacidad para inspeccionar y sancionar las conductas ilícitas (policía local, autonómica, inspectores de trabajo, etc.).
Por otra parte, aunque no sean objeto de la futura reforma legislativa, la OCU recuerda que aun quedan pendientes la toma en consideración de aspectos importantes como el precio del tabaco o la financiación de los tratamientos:
- Debería elevarse el precio del tabaco: las políticas llevadas a cabo sobre el precio del tabaco han demostrado ser eficaces para evitar el inicio en el consumo, sobre todo por parte de la población más joven.
- En esta misma línea, se debería introducir un precio mínimo por debajo del cual no pudiera venderse tabaco.
- Finalmente, y en relación a los tratamientos de deshabituación tabáquica, la OCU cree que, una vez que se ha demostrado la eficacia de este tipo de tratamientos, debería estudiarse su incorporación al catálogo de prestaciones de la seguridad social para que sean financiados, como ya ocurre en algunas comunidades autónomas (en Navarra, por ejemplo).