Área de registro

Boletín electrónico

Ellos han ahorrado hasta 4.000 euros en un año. ¿Y usted?
¡Siga los consejos de la OCU... y descubra en un click cómo ahorrar miles de auros al año! Leer mas

Guía recomendada

La Salud, cosa de todos
  • Precio socios: 24,75 €
  • Precio no socios: 30,95 €
Leer más

Notas de prensa

La OCU defiende el consumo racional en las compras de navidad

La OCU defiende el consumo racional en las compras de navidad

La Organización de Consumidores y Usuarios OCU aconseja a los consumidores tener coger consciencia de que estas fechas que encadenan tantas fiestas (como en las restantes fiestas del consumo creadas para potenciar el consumo impulsivo) constituyen una excelente ocasión para que los consumidores asuman su responsabilidad y hagan valer su derecho a consumir mejor lo que no quiere decir, necesariamente, que sea consumir más.

Esta actitud debe llevarles, por un lado y en la medida de sus posibilidades, a sustraerse al influjo del ambiente festivo y, por otro, a realizar sus compras con racionalidad. A juicio de la OCU se trataría de invertir el sentido del flujo y aprovechar la profusión de ofertas para obtener la mejor calidad en los productos (alimentación, regalos, juguetes y rebajas) al mejor precio posible.

Para conseguir este objetivo, la OCU considera necesario un ejercicio de gramática de la vida que consiste en conjugar los cuatro verbos del consumidor consciente:

1. PLANIFICAR o, lo que es lo mismo, elaborar con tiempo las listas (lo más cerradas que sea posible) de productos correspondientes a los cuatro grandes ámbitos de consumo a los que hay que hacer frente en estas fechas: alimentación, regalos, juguetes y rebajas. Y con la planificación, la OCU aconseja intentar un presupuesto acorde con las posibilidades de cada núcleo familiar. Planificación y presupuesto son los ingredientes de la mejor vacuna contra la compra impulsiva.

2. COMPARAR las mejores opciones de aquello que se necesita. Buscar comparando calidad y precio a lo largo de las tres semanas que vienen a durar las compras navideñas hace posible ahorros importantes.

3. DIVERSIFICAR la compra, aprovechando las mejores ofertas en cada caso. No todos los productos están en oferta al mismo tiempo en todos los establecimientos, aunque la experiencia nos dice que a lo largo de estas tres semanas la mayor parte de los productos "navideños" pasan alguna vez por estar en promoción. Si se han conjugado bien los verbos anteriores, este tercero resultará más sencillo.

4. ESCALONAR en el tiempo la compra. Tan malo es (económicamente hablando) comprar todo muy a última hora (cuando los precios realmente se disparan), como adelantar innecesariamente las compras. Es preferible aprovechar en cada momento las buenas ofertas que se pueden encontrar de los productos que se prevea que se van a necesitar.

En el caso de los alimentos, si se dispone de un buen frigorífico o un arcón congelador, el escalonamiento en la compra de algunos alimentos "específicos" puede significar unos ahorros importantes. Sin embargo, salvo en los últimos momentos de los días previo a las grandes fiestas, la conveniencia de adelantar la compra de carnes y pescados ya no es tan evidente: los comerciantes no han sido insensibles a los consejos tradicionales de las asociaciones de consumidores... Otra cosa cabe decir del marisco, la mayor parte de cuyos representantes aguantan bien la congelación.

Mención aparte merecen los dulces navideños que, al comienzo de la campaña, llegan con precios muy interesantes. Con frecuencia corresponden a productos elaborados para la campaña anterior que pueden haber perdido su frescura. En principio su consumo no implica el menor riesgo y no hay razones para desaprovechar la oportunidad de consumirlos anticipadamente (¿por qué no mazapanes, turrones y polvorones todo el año?), pero al comprarlos conviene fijarse bien en su fecha de caducidad y en su (perfecto) estado de conservación, es decir, sin roturas, manchas de grasa o exudados.

Conviene saber que vinos, cavas y sidras aguantan bien el adelanto, por lo que son productos que se pueden adquirir a lo largo de la campaña aprovechando las ofertas ocasionales.

Por otro lado, conseguir que lo niños escriban cuanto antes la carta a los Reyes Magos es una excelente manera de que se tengan que gastar cantidades mucho menores de dinero, en la medida en que sepan diversificar los establecimientos de compra y escalonar éstas. Es fundamental que sepan que el nivel de precio de los juguetes de un establecimiento no viene dado por el de las ofertas que se renuevan cada pocos días.

A juicio de la OCU, uno de los principales riesgos, de bailar estas fiestas al ritmo del tamborilero es el de endeudarse por medio de un uso irracional de las tarjetas de crédito. En ese caso, no es extraño acabar el mes de diciembre con el crédito correspondiente al mes de febrero del año siguiente agotado... y con la perspectiva de emprender la cuesta de las rebajas en enero.

La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más de un millón de familias asociadas..