
Ellos han ahorrado hasta 4.000 euros en un año. ¿Y usted?
¡Siga los consejos de la OCU... y descubra en un click cómo ahorrar miles de auros al año!
Leer mas

¿Cómo reducir la factura de teléfono e Internet?
¿Cúal es la Compra Maestra en ordenadores, televisores, dvd's...?
La respuesta a un solo click
Leer mas
Una cuenta corriente es un producto bancario que permite depositar el dinero y disponer de él en cualquier momento, sacando o ingresando mediante cheques. Lo primero que debe tener claro es que las cuentas corrientes no sirven para ahorrar (para eso están los depósitos a plazo, los fondos, las acciones...), sino que son un medio para gestionar los pagos e ingresos de la vida diaria. Eligiendo su cuenta con acierto puede ahorrarse mucho dinero.
El factor decisivo son las comisiones. Para conocerlas de antemano, puede pedir el Libro de Tarifas, en el que deben figurar todas las comisiones que cobra la entidad para ser sometidas a aprobación por el Banco de España. Las comisiones más habituales son:
Además de las comisiones, que son fijas, también es habitual que le cobren por el uso de algunos servicios:
Con esta información en la mano, antes de decidirse por una cuenta estime las operaciones que usted realiza con más frecuencia y eche la cuenta de los gastos y comisiones que le pueden cobrar.
Unas pocas entidades bancarias remuneran los saldos ofreciendo un interés por el dinero depositado. Otras pocas están implantando la devolución de un porcentaje de los recibos de suministros domiciliados. Cualquiera de estas opciones es preferible a una cuenta que no remunera los saldos, que es lo más habitual.
En cambio, si en algún momento su cuenta se queda en números rojos, todas las entidades le cargarán a usted un interés por el descubierto. Legalmente, la TAE del descubierto no puede ser superior a 2,5 veces el interés legal del dinero en ese año.
Las tarjetas de débito se usan para realizar operaciones en cajeros, aunque también se puede pagar en las tiendas con ellas con cargo inmediato a la cuenta. Las tarjetas de débito están asociadas a las cuentas corrientes. Busque una entidad que no cobre comisiones de emisión ni renovación anual por la tarjeta y que tenga bajas comisiones por utilización de cajeros de otras entidades y por extraer dinero en otras redes.
Finalmente, preste atención a la seguridad. La Recomendación Europea sobre Medios de Pago establece que, en caso de uso fraudulento de la tarjeta, el titular tendrá que hacerse cargo como máximo de 150 euros, siempre que no haya habido mala fe o negligencia grave por su parte.
La banca por Internet suele ofrecer condiciones económicas más interesantes y sus sistemas de seguridad están muy perfeccionados. Si prefiere una cuenta en una oficina tradicional, debe estar aún más atento a las comisiones, aunque ya hay entidades que están tratando de igualar las ofertas de la banca por Internet, como el Banco de Santander o la CAM.
