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Cajeros automáticos

15 noviembre 2012
Cajeros automáticos

El cajero automático no sólo sirve para sacar dinero. Puede realizar otras operaciones: ingresar dinero, realizar consultas, e incluso recargar el saldo del móvil. Los bancos han aumentado las comisiones por usar sus cajeros: te contamos cómo funcionan los cajeros automáticos y qué medidas debes tomar para evitar pagar comisiones sin necesidad.

En cualquier sitio, a cualquier hora

España cuenta con una extensa red de cajeros automáticos, cerca de 60.000, pertenecientes a tres redes: Servired, 4B y Euro 6000. A través de estos puntos puedes realizar distintas operaciones, algunas gratuitas y otras con comisión, en función de lo que use: cajeros de la misma entidad donde tenga la cuenta, cajeros de la misma red que su banco, y cajeros de otras redes.

Desde 2003 los bancos están obligados a informar desde el propio cajero automático de las comisiones que les van a cargar a sus usuarios, de manera que puedan decidir continuar o no con la operación.

Usar cajeros de otra red sale caro

Sacar dinero del cajero es lo más habitual. Se realiza con una tarjeta de débito y una clave de acceso, y, a veces, incluso con la propia libreta de ahorro. Las operaciones se cargan en la cuenta corriente vinculada a la tarjeta.

Algunos bancos permiten realizar algunas operaciones gratis (sacar dinero a débito o realizar consultas) en cajeros de su propia red, pero no si son cajeros de otras entidades, de otras redes o en el extranjero. En estos casos las comisiones se dsparan. Llegan fácilmente al 4,5% de la cantidad extraída (como mínimo 3,5 euros) o incluso más. Por eso, si estás en el extranjero lo más aconsejable es pagarlo todo, en la medida de lo posible, con la tarjeta de crédito.

También con tarjeta de crédito

Con las tarjetas de crédito también se pueden realizar operaciones en los cajeros automáticos, pero las comisiones suelen ser un poco mayores: llegan al 5% (o un mínimo de 4 euros).

A la hora de contratar una tarjeta de débito ten en cuenta que te cobrarán una cuota anual (de hasta 15 euros) por la tarjeta principal y por cada una adicional. Algunas entidades las ofrecen gratuitas.

Usa tarjetas que respeten el tope de responsabilidad del usuario antes de comunicar un robo o uso fraudulento (es de 150 euros en la Unión Euroepa).

Firma la tarjeta nada más recibirla y no apuntes el número secreto.

Y si puedes, procura abrir la puerta del cajero con tarjetas distintas a las bancarias (sanitaria, de la biblioteca, etc.).

No sólo para sacar dinero

Aunque extraer dinero es la operación más habitual en los cajeros automáticos, se pueden realizar otras operaciones, algunas no bancarias:

  • Consultar saldos y movimientos. Algunas entidades cobran comisión, hasta 0,65 euros.
  • Ingresar efectivo. Normalmente sólo en el cajero de su propia entidad. Por seguridad se recomienda utilizar cajeros con lector de billetes, que realizan el abono inmediato en cuenta. En algunos cajeros también se pueden ingresar cheques.
  • Transferencias y traspasos. Con comisión.
  • Suscripciones y reembolso de fondos de inversión.
  • Pago de recibos no domiciliados o impuestos municipales.
  • Otra operaciones: cambio de PIN, solicitud de talonarios, etc...
  • Recargar el móvil. Sin comisiones.
  • Comprar entradas. Sólo en entidades que tienen acuerdos con distribuidores de entradas. Comisión del servicio de venta de entradas, no del cajero.
  • Confirmar borrador de IRPF o matrícula de la universidad, etc.


Anexos

Al servicio de 345.000 socios.