La OCU, que ya denunció la inoportunidad del cambio del sistema del cálculo
del IPC precisamente en este momento, no puede entender que desde la
Administración se pretenda ahora que el consumidor acepte que lo que ha vivido
como una importantísima subida de precios (sobre todo en los precios "oficiales"
que han actuado de motor en este incremento) se haya resuelto, al fin, con un
descenso del IPC. Dar un dato así, sin una explicación creíble y concluyente,
constituye, de nuevo, una prueba más de la absoluta falta de respeto de los
poderes públicos a los ciudadanos a quienes, de manera sistemática, se le niega
un diálogo adulto. En este caso, es imprescindible que el Gobierno, en
aras a la mayor transparencia posible, publique conjuntamente:
- los índices en base 1992 correspondientes al mes de Enero 2002 y
posteriores (que tan sólo se conocerán en base 2001).
- los índices en base 2001 correspondientes al periodo Enero 2001 -
Diciembre 2001 (ya que tan sólo se conocen en base 1992).
Sólo así se podrá conocer el verdadero impacto de los precios en el IPC que,
a buen seguro, estará muy por encima del anunciado por el Gobierno.