La metodología utilizada para el cálculo del IPC sufrirá una serie de cambios
a partir del mes de enero de 2002, entre los cuales cabe destacar los
siguientes:
- El periodo base del 92 (año a partir del cual se calculan todos los
índices) se sustituirá por el del año 2001, que será el periodo base del nuevo
Sistema.
- Inclusión de precios en rebajas y ofertas.
- Nueva fórmula de cálculo de los índices.
- Actualización continua de las ponderaciones.
- Mejora de la muestra de municipios y del número de precios de los
productos.
Sin poner en duda la necesidad de una nueva metodología, que será más real y
más moderna que la utilizada hasta ahora, la OCU duda sin embargo de la
oportunidad de su aplicación y observa tal vez un interés manifiesto en
introducirla justo en estos momentos, dado que dicha metodología proporciona
unos índices menos inflacionistas y precisamente ahora, cuando más necesario se
hace el conocimiento del verdadero efecto que ha tenido la introducción del euro
en nuestras compras diarias.
En este sentido y dado que a partir de enero se va a producir una ruptura en
la continuidad de las series del IPC como consecuencia de la introducción de los
precios en rebajas y de las ofertas, la OCU pide al Gobierno que, en
aras a la mayor transparencia posible, se publiquen conjuntamente:
- los índices en base 1992 correspondientes al mes de Enero 2002 y
posteriores (que tan sólo se conocerán en base 2001).
- los índices en base 2001 correspondientes al periodo Enero 2001 -
Diciembre 2001 (ya que tan sólo se conocen en base 1992).
Esta sería la única forma de conocer realmente cuál ha sido el
verdadero efecto del euro en los precios, sin tener que esperar al mes de
diciembre de 2002 para saberlo.
El pasado mes de enero, la OCU dio a conocer los resultados de su cuarto
control de precios y en el mismo se pudo observar que entre los meses de
diciembre y enero se había producido una subida media global de los precios del
1,6%, siendo los sectores más inflacionistas, los correspondientes al sector
público.
Si bien los datos de la OCU no pretenden ser un IPC, sí se puede
decir que son un indicador de la situación que se ha producido y muestran la
percepción del consumidor, que nos es otra que la de un aumento generalizado de
los precios (percepción que comparten los expertos y analistas
económicos que han previsto una inflación en el mes de enero entre un 0,6 y un
0,9%, debido fundamentalmente al aumento de los impuestos indirectos y a la
implantación del euro).
Dicha percepción, sin embargo, no parece ser compartida por el Ministro de
Economía, al menos en lo que se refiere a la introducción de la nueva moneda
europea, aunque el presidente del Bundesbank ha reconocido que la implantación
del euro puede haber entrañado aumentos importantes en los precios de algunos
productos.
En este sentido, la OCU cree que, en aras a una total transparencia,
es necesario que se explique de forma pormenorizada a la opinión pública, los
cambios que se han producido con la nueva metodología, así como el alcance de
los mismos en relación con los datos del IPC de enero de 2002 y muy
especialmente, el verdadero efecto que ha tenido la introducción del euro.