Euro: segundo control de precios. Muchos errores y, desde ya, subida de precios
La OCU publica hoy a través de su página Web (www.ocu.org) los
resultados del segundo de sus cinco controles de precios que está realizando con
motivo de la inminente introducción de la nueva moneda europea, el próximo día 1
de enero de 2002.
Cabe destacar del mismo, el elevado número de errores en la
conversión de pesetas a euros, que en vez de reducirse, aumenta de un 6% a un 7%
respecto del estudio anterior. En particular, es preocupante el número de
errores de las gasolineras, donde más de la mitad de los precios expuestos en
euros por las mismas ¡están mal calculados! En cuanto a la evolución de los
precios, la OCU ha observado ya un incremento medio de los mismos de entorno al
1% (1,43% si se suprimen los carburantes), que para ser en dos meses, es
bastante considerable. Hay sectores en los que ese incremento pre-euro supera ya
el 15%.
En este segundo informe, llevado a cabo durante el mes de noviembre, la OCU
ha dado a conocer los primeros datos en cuanto a la evolución de los precios
entre los meses de septiembre y noviembre, la presencia ya de algunos
precios "psicológicos" en euros en algunos sectores, el elevado
porcentaje de errores en la conversión de pesetas a la nueva moneda, los niveles
de doble indicación de precios en ambas monedas, así como el porcentaje de
establecimientos que exhiben la "euroetiqueta".
Errores en la conversión
Contrariamente a lo que cabía esperar, es decir, una reducción de los
errores, según se acerca la fecha de introducción de la nueva moneda, el
porcentaje de errores en la conversión de pesetas a euros es del 7%, superior en
un punto respecto al control de septiembre, lo cual es, a juicio de la OCU,
preocupante.
El sector que peor lo hace es el de las
gasolineras, dado que más de la mitad de los precios
expuestos en la nueva moneda están mal calculados. Los errores en este
sector son especialmente preocupantes por dos motivos:
- porque el error es multiplicativo (cuanto mayor es el
número de litros, mayor es el error);
- porque la percepción del error es más difícil
(generalmente no nos paramos a calcular el precio total a pagar en relación con
el precio que vemos en el surtidor).
Evolución de los precios
Uno de los principales objetivos de los controles de la OCU es el de analizar
la evolución de los precios de los productos controlados. En este sentido, entre
los meses de septiembre y noviembre, la OCU ha comprobado un incremento medio de
los precios de los productos de entorno al 1%.
De entre los sectores donde más se ha dejado notar la subida de precios, hay
que destacar el de las panaderías (incremento del
15,16%), el de los bares y cafeterías (incremento del
4,72%) y el de los cines (incremento del 5,73%). En el caso del segundo, el
aumento se debe en su mayoría a la fijación de precios psicológicos
en euros, es decir, precios que inducen al consumidor a tener una
percepción atractiva de un precio o a crearle una sensación de que el producto
es más barato. En el caso de los cines y dado que estos no han fijado
todavía precios "psicológicos" en la nueva moneda; la OCU considera que
todavía no se ha tocado techo).
Hay otros sectores respecto de los cuales no se ha producido ninguna
variación; en su mayoría se tratan de precios que precisan una aprobación de la
administración pública (electricidad, agua, correos,...) y cuyas nuevas tarifas
cambiarán en enero. A este respecto, sería de desear que la
administración predique con el ejemplo y respete el pacto de estabilidad de los
precios, no se aproveche la introducción de la nueva moneda para aumentarlos
considerablemente (lo que, lamentablemente, como parece inevitable en el caso de
los precios del transporte público en muchas localidades).
Disparidad de precios en pesetas y euros
Cuando exista una disparidad entre los precios en pesetas y los precios en
euros, es preciso señalar que la moneda de referencia
para la indicación de los precios hasta el 31 de
diciembre de este año es la peseta y que
por lo tanto, si a un consumidor le cobran en euros (tan sólo es posible pagar
en la nueva moneda, de momento, por medio de tarjeta de crédito/débito), se
debería comprobar que la conversión se ha realizado correctamente. A
partir del 1 de enero del 2002 sin embargo, la moneda
de referencia pasará a ser el euro y la
indicación de precios en pesetas tendrá un mero carácter informativo.
La OCU insiste en la necesidad de intentar entre todos que la
introducción de la nueva moneda sea lo menos traumática posible y
por dicho motivo, en el caso de comprobar un error en la conversión de pesetas a
euros, se debe tratar de solucionar el problema de forma amistosa
con el comerciante. Si los errores persistiesen o la respuesta del
comerciante no fuese satisfactoria, la OCU aconseja presentar una reclamación
ante las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC), ante las
Direcciones de Consumo de las CCAA (que son las que tienen competencia en la
materia), ante las Asociaciones de Consumidores o llamando al número 901 11 20
02 (número de teléfono de la Campaña de Comunicación del Euro).
Las exigencias de la OCU
En definitiva y ante la inminente introducción del euro, la OCU exige:
- mayor atención a la hora de convertir los precios a euros
- moderación a la hora de establecer los nuevos precios en euros