La inflación aún más alta
Un nuevo dato consolida el mal panorama económico: la tasa adelantada del IPC llega al 5,3%. Esta cifra, unida a la subida del petróleo, de los suministros, de los alimentos… hacen que el impacto de la crisis se deje sentir aún más en las economías domésticas. La vuelta de las vacaciones se va a hacer más cuesta arriba que nunca.
El Instituto Nacional de Estadística ha hecho público el Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) adelantado, fijándolo en el 5,3%. Es un dato orientativo, pero viene a sumarse a las nuevas tarifas de suministros y al constante incremento del tipo de interés, y dibuja un negro panorama para los consumidores.
Ante esta situación, la OCU recuerda la importancia de planificar bien las compras y elegir bien el establecimiento. Y aconseja a los consumidores que se preparen a fondo para la "cuesta de septiembre", evitando gastos innecesarios a la hora de equipar a los escolares:
- Si en el colegio de su hijo se usa uniforme deberá atenerse a las normas. Si no es así, tendrá mayor libertad para elegir el equipamiento de ropa y calzado, pero también estará más expuesto a todo tipo de tentaciones. En cualquier caso, para evitar que se disparen los gastos es buena idea tratar de ir escalonando las compras de ropa, aprovechando las rebajas del fin de temporada. Sea previsor.
- Los niños son muy vulnerables a los estímulos publicitarios, y los fabricantes y vendedores aprovechan esta circunstancia para tratar de "meterles por los ojos" estuches, carpetas o cuadernos de sus personajes favoritos, o de los protagonistas de la última película. Y con la excusa de ese dibujo o logotipo, el producto multiplica por 3 o 4 su precio. Desde la OCU le aconsejamos que haga una lista de las cosas que realmente necesita y procure ceñirse a ella. En lo posible, evite ir con el pequeño a la tienda, salvo que tenga que probarse.
- Una de las principales partidas del presupuesto familiar a la hora de la vuelta al cole va a parar a los libros de texto. Desde la Organización de Consumidores y Usuarios hemos insistido en reiteradas ocasiones en la necesidad de que los libros de texto sean gratuitos en los niveles de enseñanza obligatoria. Hasta que llegue ese momento, se podrían adoptar medidas destinadas a paliar el elevado coste económico que supone la compra de libros al comienzo de curso, por ejemplo, liberalizar el precio, permitiendo descuentos aún mayores, establecer precios máximos y controlar el recurso a materiales suplementarios, que a menudo son una excusa para incrementar el precio. En algunos países los gastos de educación desgravan fiscalmente, una buena medida.