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Bolsas del súper: la ley no obliga a cobrar

16 junio 2011
Bolsas del súper: la ley no obliga a cobrar

El cobro de las bolsas de supermercados ya es algo generalizado. La medida, que busca preservar el medio ambiente, al limitar el consumo de plástico y fomentar la reutilización, tiene partidarios y detractores… pero, te digan lo que te digan, no es obligatoria por ley.

En los últimos meses se ha generalizado el cobro de las bolsas de la compra en los supermercados. Cadenas tan extendidas como Mercadona, Ahorramás o todas las del grupo El Corte Inglés han empezado ya a cobrar las bolsas, o están a punto de hacerlo. Ante las protestas de algunos clientes, el mensaje que se transmite es que "se deba a una nueva ley". No es así; la norma que obliga al cobro de las bolsas no es más que un falso mito.

La ley quiere acabar con las bolsas…

La ley de residuos urbanos y suelos contaminados, que actualmente se debate en el Senado y que se aprobará próximamente, tiene prevista la retirada gradual de las bolsas comerciales de plástico no biodegradables de un solo uso.

Según el calendario:

  • Antes de 2013 deben distribuirse un 60% menos de estas bolsas comerciales que las que se pusieron en el mercado en 2007.
  • A partir de 2015, todas las bolsas comerciales incluyan un mensaje que aluda a los efectos que provocan en el medio ambiente.
  • Antes de 2018 ha de haberse llegado a la eliminación completa (con alguna excepción temporal para aquellas que contengan alimentos perecederos).

… pero no dice cómo

Sin embargo, ni en el articulado de la nueva ley, ni en el Plan Integrado Nacional de Residuos Urbanos, que sí está ya vigente, se establece que el método para alcanzar estos objetivos pase por el cobro de las bolsas comerciales de plástico. La forma de alcanzar estos objetivos se deja en manos de los distribuidores, que, por lo que parece, han optado mayoritariamente por el cobro de las mismas para desincentivar su uso.

Pero había otras soluciones:

  • Podrían haber decidido cumplir la norma a través de la entrega gratuita de bolsas confeccionadas con material biodegradable (que ya están disponibles en el mercado).
  • Fomentar la distribución de bolsas de plástico no biodegradables de más de un uso (a las que no les afecta dicha disposición legal), aunque esta solución probablemente no fuera la ideal ya que no se garantiza que los consumidores la vayan a reutilizar.
  • Otra posible solución, que sólo implantó el grupo Eroski, fue el descontar del coste de la compra final un céntimo por cada bolsa de compra que no entregara, lo que tiene la ventaja de que no supone un coste para el consumidor y le ayuda a ver y participar de los beneficios de no utilizar este tipo de bolsas de plástico no biodegradables de un solo uso.

En cambio, casi todos los supermercados han optado por cobrar las bolsas de plástico: seguramente así se podrán cumplir los objetivos que la ley va a marcar, también sirve para que los supermercados se ahorren un dinero y eliminen un servicio que proveían gratuitamente a sus clientes. Está en su mano decidir lo que quieran… pero deberían reconocer que cobrar es la vía que ellos han elegido para cumplir con el objetivo de retirar las contaminantes bolsas de plástico no biodegradables de un solo uso.


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