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Aparatos de fotodepilación en casa ¿funcionan?

2 febrero 2011
Aparatos de fotodepilación en casa ¿funcionan?

Hasta hace poco, la fotodepilación mediante luz pulsada intensa estaba reservada a aparatos profesionales pero ya hay marcas que han sacado sus aparatos para usar en el ámbito doméstico. Nuestros colegas de la asociación italiana de consumidores Altroconsumo han probado dos de ellos, Remington I-light y Philips Lumea, y nos brindan su primera impresión.

La fotodepilación, es decir, la depilación gracias a la luz (ya sea luz láser o luz pulsada intensa) hace más factible el viejo sueño de eliminar el vello de forma permanente

El fundamento de la fotodepilación es que los disparos o pulsos de luz intensa son absorbidos por la melanina del pelo, que conduce la luz hasta la raíz; el calentamiento producido por la luz es el que daña la estructura pilosa y debilita o elimina el vello. Cuanto más oscuro es el color del pelo, mayor es la cantidad de luz absorbida.

Hasta hace poco, esta tecnología estaba reservada a aparatos profesionales pero ya hay marcas que han sacado sus aparatos de depilación mediante luz pulsada para usar en el ámbito doméstico.

Fotodepilación en casa con Remington I-light y Philips Lumea

Nuestros colegas de la asociación italiana de consumidores Altroconsumo han probado dos de esos aparatos de depilación, Remington I-light y Philips Lumea, y nos brindan su primera impresión.

Remington I-light es un depilador doméstico, que asegura en su web la "fotodepilación doméstica definitiva". Este producto cuesta 299 euros (incluye 3 lámparas de 1.500 pulsos cada una).  

Philips Lumea, un aparato que según su publicidad “evita el crecimiento del vello” ispensa 40.000 pulsos, pero cuando la lámpara se agota, hay que desprenderse del aparato entero… y cuesta unos 499 euros.

Cada pulso de luz cubre una pequeña área de piel: para que te hagas una idea, el haz de luz de Remington I-light parte de una ventanilla de 2 cm2 , que en Philips Lumea es de 3 cm2.

Limitaciones de la fotodepilación doméstica

Los aparatos domésticos de depilación mediante luz pulsada intensa tienen un uso más restringido que el de los aparatos profesionales.

  • Philips Lumea advierte directamente de que no sirve para hombres y de que sólo ha de usarse en la piernas, las ingles y las axilas.
  • Remington I-Light desaconseja su uso de cuello para arriba así como en áreas sensibles. Ambos aparatos de luz pulsada intensa hacen saber que sólo son eficaces en vello negro, castaño o rubio oscuro y no eliminan el vello rubio, pelirrojo, blanco o gris.
  • Además, ambos desaconsejan el uso sobre pieles bronceadas así como en áreas en las que haya tatuajes, pecas o pigmentaciones anómalas del tipo de los nevus o las manchas de nacimiento, varices, venas visibles y cicatrices.
  • Ninguno de estos aparatos debe usarse si se están tomando medicamentos fotosensibilizadores (anticonceptivos orales, antiinflamatorios…) o en caso de sufrirse ciertas enfermedades (diabetes, lupus...).

En otras palabras, esté atento a estas cuestiones para no comprar un aparato que no le servirá, o para no sufrir daños por saltarse las contraindicaciones; se las mostramos en detalle en nuestro último artículo sobre fotodepilación.

Uso engorroso, pero causa pocas molestias

Un grupo de mujeres probó Remington I-light y Philips Lumea durante tres sesiones espaciadas por periodos de dos semanas, ambos en las mismas condiciones ¿Sus impresiones?

  • Ambos aparatos de fotodepilación llevan un mecanismo de seguridad para evitar disparos accidentales, de modo que el funcionamiento se detiene si el contacto del cabezal con la piel no es completo. Este mecanismo funciona tan bien que dificulta la depilación de las zonas no planas, como las axilas, la tibia, las rodillas o el interior del antebrazo.
  • Con ninguno de los aparatos es fácil ver si se están tratando áreas contiguas una tras otra, como sería lo ideal, o si hay áreas que se están tratando de más (por recibir más de un disparo) o de menos (por no recibir ninguno).
  • Philips Lumea ha sido bien valorado por su facilidad de uso, especialmente en lo que respecta a la sesión inicial y al acierto de su indicador luminoso “listo para la emisión de pulsos”. Con la práctica, ambos productos resultan más rápidos y fáciles de usar.
  • Aunque los manuales de los aparatos afirman que entre los efectos secundarios indeseados están la sequedad, la decoloración cutánea, la inflamación o infección de la piel, el dolor agudo y las erupciones similares a las causadas por el exceso de sol, nuestras usuarias han relatado pocas malas experiencias: dolor ligero (o no tan ligero si no se selecciona adecuadamente la intensidad del pulso o se superponen dos disparos sin querer), y olor a pelo quemado. Además, pasadas unas horas, puede notarse un picor o un malestar soportables que desaparece en un máximo de dos o tres días.

Los efectos se dejan notar...

Tanto Remington I-Light como Philips Lumea afirman que la disminución del vello que prometen se aprecia desde la primera sesión y recomiendan no intercalar entre una sesión y otra periodos de menos de dos semanas.

Efectivamente, después de tres sesiones de fotodepilación espaciadas dos semanas, las usuarias notaron una disminución del vello indeseado en las áreas tratadas, tanto con Philips Lumea como con Remington I-Light.

No obstante, no puede hablarse de eliminación del vello.

Hay que tener en cuenta que incluso en su versión profesional, la fotodepilación es un tratamiento largo que no suele suprimir el vello por completo y es normal que deje algo de vello residual que obliga a acudir a sesiones de repaso periódicas.

... razón de más para ser prudente

La luz pulsada intensa no es inofensiva y de ahí su capacidad para debilitar el vello.

En la OCU creemos que hay que ser prudente a la hora de elegir un centro profesional para someterse a ella y por la misma razón creemos que la prudencia es necesaria también cuando el tratamiento se administra en casa: no está de más consultar a un especialista para informarse, conocer su tipo de piel, dejarse aconsejar…

En cualquier caso, resulta cada vez más urgente elaborar una buena legislación en este campo, en pro de la seguridad del usuario.

Los fotodepiladores domésticos no son baratos

¿Están los depiladores domésticos al alcance de cualquier bolsillo? Lo cierto es que no son aparatos baratos:

  • Remington I-light cuesta 299 euros e incluye 3 lámparas: cada una dispensa 1.500 pulsos y puede comprarse por separado a un precio aproximado de 25 euros.
  • Philips Lumea cuesta 499 euros y dispensa 40.000 pulsos, pero cuando la lámpara se agota, ya no sirve.

Para que puedas comparar el precio de estos aparatos con el coste de un tratamiento profesional, consulta nuestro reciente estudio sobre fotodepilación: como podrás ver, en los centros profesionales ya es posible beneficiarse de unos precios por sesión y zona de 30 euros en adelante, siendo necesario un número variable de sesiones para lograr una disminución sustancial del vello, dependiendo del color y tipo de piel.


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