Posible cierre definitivo de las academias de inglés OPENING
Ante el posible cierre, la próxima semana, de la mayoría de las 133 academias de inglés de la cadena OPENING y las graves consecuencias para los alumnos actualmente matriculados, la Organización de Consumidores y Usuarios, OCU quiere hacer las siguientes precisiones:
Para la OCU el sistema de financiación de los cursos de ingles impartido por Opening constituye un ejemplo claro de contrato de crédito al consumo vinculado a un contrato principal: el de prestación de servicios, en este caso cursos de inglés. Es de aplicación, por tanto, la ley 7/1995 de Crédito al Consumo que, en su artículo 15, establece la posibilidad de rescisión del contrato de crédito por incumplimiento del contrato de prestación de servicios. Incumplimiento que ya se ha producido por el cierre temporal, durante el mes de agosto, de la mayor parte de las Academias de la Red. De otra parte dicha suspensión facultaría al consumidor a rescindir el contrato, según lo establecido en el Código Civil.
No obstante, la OCU recomienda a los alumnos afectados seguir pagando los plazos del crédito solicitado, para no verse inmersos en un procedimiento de reclamación por parte de los bancos que lleve además aparejada la inclusión en un fichero de morosos.
La OCU cree necesario que los usuarios afectados notifiquen de forma fehaciente a las entidades financieras con las que mantienen el crédito, el incumplimiento del contrato de enseñanza por parte de Opening English como paso previo y necesario para el inicio de acciones legales.
La OCU ha iniciado el estudio legal de la situación para dar una solución a los más de 80.000 alumnos afectados en todo el territorio nacional. Si las conclusiones de este estudio lo aconsejan, se interpondrá una acción judicial colectiva en representación y defensa de los socios de la OCU afectados por este asunto. La OCU ha iniciado una campaña de información en el teléfono 902-300188 para recabar documentación de los alumnos afectados y ofrecerles información sobre las distintas vías que pueden seguir.
La OCU lamenta los enormes perjuicios que el cierre de esta red de academias puede causar a un gran número de usuarios, al mismo tiempo que recuerda que esta situación no es nueva. Existe un serio precedente en el caso AULA MAGNA, lo cual hace más inexplicable la falta de medidas por parte de la Administración, que aun sabiendo de la existencia de este tipo de practicas ha permitido su continuidad.
La OCU pide que se regule la prestación de servicios en el ámbito de las enseñanzas no regladas, de forma que se controle el servicio, la publicidad, la financiación y las garantías que las academias ofrecen al usuario.
A los consumidores que en un futuro tengan previsto acudir a academias de idiomas, la OCU les recuerda que existen establecimientos con fórmulas de pago tradicionales (donde se paga mensualmente por los servicios recibidos) que pueden evitar situaciones tan perjudiciales como la que ahora se plantean.
La OCU es una organización de consumidores y usuarios sin ánimo de lucro que nació en 1975, inspirada en las que ya existían en el Norte de Europa. Desde la independencia, sus profesionales elaboran información especializada en materia de consumo y pretenden acercar la respuesta a sus problemas, primero, a sus socios y, por extensión, a todos los consumidores, cuya voz está presente ante los distintos ámbitos de decisión en nuestra sociedad. Actualmente la OCU forma parte de la estructura internacional Conseur, integrada por las asociaciones hermanas de Bélgica, Italia, Portugal, Francia y Luxemburgo, que agrupan a más de un millón de familias asociadas.