La conclusión más llamativa es que los niños ven a diario
alrededor de 100 anuncios, de los cuales el 48% son productos de alimentación,
responsables en gran medida de los desequilibrios dietéticos de los niños. Los
resultados íntegros de este estudio se publican en la revista OCU-Compra Maestra
del mes de febrero.
El objetivo del estudio de la OCU era, durante una
semana (27 de septiembre a 3 de octubre de 2004), cuantificar toda la publicidad
que se incluye en las emisiones diarias, centrándose en los horarios de
programación infantil, hasta 12 años. Se eligieron 11 canales de Televisión, 4
nacionales (TVE 1, La 2, Antena 3 y Tele 5) y 7 autonómicos (Telemadrid, Canal
Sur, Canal 9, TV Canaria, TVG, ETB1 y K3-Canal 33).
Las cadenas con más
programación infantil son K3 catalán, ETB1 y la 2. Por su parte, Tele 5, Antena
3 y TVE 1 son las que tienen una programación más alejada de los menores y se
limitan a ofrecer programas infantiles en las mañanas del fin de semana.
Todas, sin excepción, introducen más publicidad durante la programación
infantil que durante el resto, tanto si se mide en tiempo como si se tiene en
cuenta el número de anuncios. Caso llamativo es el de Antena 3 y TV Canarias que
llegan a emitir 54 anuncios por hora durante la programación infantil. De esta
forma los menores, más vulnerables y necesitados de una especial protección
(como señala la Ley 25/1994), son con diferencia quienes más publicidad reciben.
La alimentación es el sector estrella de la publicidad en general. Según
datos del estudio de la OCU, el 25% de los anuncios son de este tipo. Esto
supone más de 42 horas de emisión durante la semana del control. Lo curioso es
que durante la programación infantil la presencia de este tipo de anuncios se
duplica, llegando a ser hasta un 48% de los anuncios emitidos. Las cadenas que
más publicidad de este tipo emiten en este horario son Antena 3 y Telemadrid.
La OCU advierte del daño que los productos anunciados pueden ocasionar
en la dieta de los niños. La portavoz de la OCU, Ileana Izverniceanu, ha
declarado que "la mayoría de productos que proponen la publicidad emitida
durante al programación infantil son ricos en grasa, azúcar o sal. La publicidad
queda copada por el "grupo de los 5": dulces, fast food, cereales azucarados,
aperitivos salados y refrescos. Esta propuesta alimentaria es claramente
contraria a las necesidades nutricionales de nuestros menores". En España,
más del 26% de la población infantil presenta problemas relacionados con el peso
y estas cifras se han duplicado en apenas una década.
La OCU denuncia la
inversión de la pirámide nutricional que propone la publicidad:

Además, en su estudio, la OCU ha comprobado que
las muy limitadas emisiones de programas infantiles están plagadas de anuncios y
no todos son inocuos: algunos recurren a la figura de padres y profesores, otros
a juguetes a los que se atribuyen propiedades que no tienen, algunos son de vino
y alcohol. Pero, sobre todo, destaca la cantidad de anuncios de un tipo de
alimentación desequilibrada y poco sana.
Para finalizar, la OCU quiere
recordar que son los padres los que deben educar y orientar a sus hijos. En este
sentido, son los padres quienes deben determinar tanto el tipo de programa que
ven los menores como el tiempo que dedican a la televisión.
Ante esta
situación, la OCU ha remitido los resultados de este estudio a la Vicepresidenta
del Gobierno, a las autoridades sanitarias, a las competentes en materia
audiovisual, al Defensor del Menor, solicitando la adopción de una serie de
medidas (ver Anexo). Igualmente se ha dirigido a la industria alimentaria y a
los anunciantes, principales responsables de los contenidos publicitarios.
Para más información pueden ponerse en contacto
con Ileana Izverniceanu
Tfno.: 91 300 00 45, o ileana@ocu.org.
Anexo
Medidas de protección de la infancia
frente a la publicidad
1. Prohibición de la publicidad televisiva antes, durante y
después de los programas dirigidos a los niños menores de 12 años.
2.
Desarrollo de una normativa más sencilla y eficaz, que permita un control
efectivo tanto de los tiempos máximos como del contenido de los anuncios.
3. Cálculo de la cadencia de las pausas se ha de realizar a partir de la
duración neta de las emisiones y no de la duración programada, como se hace en
la actualidad.
4. Establecimiento de una regulación de la duración
máxima de las interrupciones.
5. Limitación general de la publicidad de
alimentos muy ricos en grasas, sal o azucares, por su relación directa con el
sobrepeso en los menores.
6. Eliminación de la publicidad que se
confunde con el programa, impidiendo que sea percibida como tal por los menores.
7. Restricción del uso de niños, personajes famosos y dibujos animados,
en el desarrollo del anuncio.
8. Regulación de la utilización de regalos
como señuelo o excusa para anunciar el producto.
9. Realización de
controles efectivos del contenido de la publicidad por parte de la
Administración.
10. Publicación de las sanciones impuestas por la
Administración por incumplimientos de la normativa en materia de protección al
menor frente a la publicidad.