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En todos los casos, los enviados de OCU
solicitaron de forma anónima un presupuesto para un sepelio "económico, pero
digno, y dentro de las costumbres habituales en la ciudad". También se consultó
la diferencia de precio entre la inhumación (en nicho temporal) y la incineración.
En los gráficos se recogen los resultados medios para cada ciudad. Este estudio
es una puesta al día del realizado en 1996, justo antes de las medidas liberalizadoras
del sector.
Barcelona: la ciudad con el servicio más caro
Según el estudio de OCU-Compra Maestra, el coste medio de un servicio
funerario (traslados , gestiones, féretro, tanatosala y una corona de flores)
con inhumación en un nicho temporal, sin lujos ni extras que no sean los habituales
en la ciudad (esquelas, servicios religiosos…), tienen un precio medio, según
los resultados del estudio de la OCU, de 2.297 euros. La elección de la incineración,
una opción cada día más habitual, no puede deberse a criterios económicos, ya
que salvo en municipios muy concretos como Madrid y Tarragona, su coste es similar
o incluso superior a la inhumación en un nicho temporal.
Entre las ciudades presentes en el estudio de la OCU, la que tiene el coste
medio más elevado, tanto en la opción de inhumación en nicho temporal (3298
€) como en la opción de incineración (3210 €), es Barcelona, donde sólo opera
Serveis Funeraris de Barcelona, que tiene participación municipal y donde el
coste del servicio funerario ofrecido es muy elevado. En algunas ciudades la
carestía de la factura global está relacionada con el servicio funerario que
se presta y en otrss con los gastos asociados a la inhumación o incineración.
Ciudades como Zaragoza, Málaga, Palma de Mallorca, y Badajoz (a costa de no
figurar la tanatosala en los presupuestos) destacan por ofrecer un nivel de
precios más bajo.
En ciudades como Madrid, San Sebastián o Palma de Mallorca, las respectivas empresas municipales han entregado a nuestros clientes anónimos presupuestos con una calidad ínfima. Por ejemplo la Empresa F. Mixta de Madrid, entregó como presupuesto un folio en blanco, sobre el cual aconsejaba a nuestro colaborar que anotara lo que creyera conveniente. En Pollee -la funeraria municipal de San Sebastián- el presupuesto consistió en un cifra anotada en una tarjeta de visita y algo similar entregaron en la Empresa F. Municipal de Palma de Mallorca.
La información que se ofrece es en algunas funerarias parcial e interesada. Así en Madrid, únicamente ofrecen un servicio funerario (con o si tanatorio) pese a contar con otros servicios más económicos y en Barcelona, ciudad con los precios más elevados en el estudio de la OCU, han ofrecido como única opción un servicio funerario con un coste muy elevado, pese a nuestra petición de un servicio básico. Los amplios catálogos de servicios con los que cuentan las empresas municipales se quedan en "agua de borrajas" si éstos no son facilitados/comunicados a los potenciales clientes para que puedan elegir lo que mejor se adapte a sus deseos.
En lo positivo, hay que destacar la calidad de la información facilitada por Emorvisa en Vigo, y las reducidas tarifas de Parcemasa en Málaga, ambas empresas con participación municipal.
Respecto a 1996Los servicios funerarios han evolucionado desde el anterior estudio de la OCU, en 1996, debido básicamente a la incorporación del tanatorio dentro de los servicios habituales y a las reformas en cementerios que han permitido la incorporación de unidades de enterramiento como nichos en alquiler temporal que en el pasado no estaban disponibles. No obstante se estima que el incremento de precios en los 7 años transcurridos ha sido del 56%, los que significa un incremento anual superior al 6%.
Como en 1996, la transparencia sigue siendo la gran laguna de este sector, lo que facilita que se puedan aprovechar de la situación de determinadas familias, sin embargo sí se observa una mejora en la profesionalización del sector a tenor de los presupuestos (más y con mejor detalle que respecto a 1996).
La liberalización del sector es incompleta y muy reciente en algunas ciudades por lo que no es posible hacer una estimación de su incidencia, sin embargo, sí se hecho de menos que este tipo de empresas no sean garantes de unos mínimos de calidad y precio.
Desde el anterior estudio de la OCU en 1996 han sido muchas las normativas tanto autonómicas como municipales que han ido incorporándose al sector y sin embargo no se observa un mínimo respecto de esta normativa.
El servicio funerario supone un desembolso muy elevado y exige que se haga de la forma más racional que las circunstancias del momento permitan. Para ello el aconsejable encomendar las gestiones a un familiar cercano pero con la lejanía suficiente como para velar por los intereses económicos de los deudos del fallecido. Además, la revista de la OCU aconseja:
Si el deceso es previsible, intentar pedir un presupuesto con tiempo y procure que sea detallado, sobre todo, por lo que respecta al féretro.
Si el fallecido tiene un seguro de decesos, avisar cuanto antes, pero recuerde que, aunque la aseguradora tenga concertada una funeraria, usted tiene libertad de elegir la empresa funeraria prestadora del servicio.
Tener en cuenta que los servicios funerarios están sujetos a un 7% de IVA, pero si algunos conceptos se incluyen como suplidos, es decir, que los proporciona otra empresa (coronas, esquelas…), la funeraria no debe aplicar el IVA.
Si desea trasladar el cuerpo a otra localidad, saber que además de las empresas radicadas en la ciudad de origen, podría optar también por una funeraria de la localidad de destino.
Si el fallecimiento se produce en un hospital, recuerdar que algunos hospitales cuentan con salas de velatorio gratuitas para los pacientes que fallecen allí y que, en cualquier caso, se tiene derecho a elegir la funeraria que se prefiera, aunque aborden a los deudos del fallecido ofreciéndole los servicios de alguna en particular.
Para más información contactar con Ileana Izverniceanu
Tfno.: 91 300 00 45 - ileana@ocu.org.