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22 Nov 2005
30 ANIVERSARIO DE LA OCU. ACTO DE ENTREGA DEL PREMIO  OCU AL CONSUMO AL PARLAMENTO EUROPEO.

30 ANIVERSARIO DE LA OCU. ACTO DE ENTREGA DEL PREMIO OCU AL CONSUMO AL PARLAMENTO EUROPEO.

El 17 de noviembre de 2005, y bajo la presidencia de S.A.R. el Príncipe de Asturias, la OCU celebró la entrega del premio OCU al Consumo 2005, concedido al Parlamento Europeo en la persona de su presidente Josep Borrell.


El solemne acto tuvo lugar en el Palacio de los Serrano de Ávila, y contó con la asistencia de numerosas autoridades. Además de S.A.R. el Príncipe de Asturias y del presidente del Parlamento Europeo, nos honraron con su presencia el presidente de la Comunidad de Castilla y León, la ministra de Sanidad y Consumo, el alcalde de Ávila, el presidente de las Cortes de Castilla y León, el consejero de Sanidad y Consumo de la Junta de Castilla y León o la directora general del Instituto Nacional del Consumo, entre otros.

Este trigésimo aniversario de la OCU coincidió además con la celebración, en la misma ciudad castellana, de la Asamblea General de la Organización Europea de Consumidores (BEUC), por lo pudimos contar también con la compañía de los miembros del BEUC, pertenecientes a 35 asociaciones europeas de consumidores. A ellos se unieron representantes de las demás organizaciones del grupo Euroconsumers, al que pertenece la OCU, y de otras asociaciones españolas de consumidores.

Abrió el acto el alcalde de Ávila. Tras su saludo, el presidente de la OCU explicó el sentido del premio OCU al Consumo concedido por el Consejo de la Organización de Consumidores y Usuarios al Parlamento Europeo: la feliz coincidencia en la celebración de los treinta años de existencia de la OCU con la primera declaración de las entonces Comunidades Europeas que, en una resolución, reconocía los derechos de los consumidores y que “representó el inicio efectivo de una política de protección de los consumidores a escala europea, que tan positivos resultados ha alcanzado en los últimos 30 años”.

A continuación, el S.A.R. Príncipe de Asturias entregó al presidente del Parlamento Europeo, Jose p Borrell, el premio “OCU al Consumo”. En sus breves palabras de agradecimiento, Borrell manifestó su satisfacción por el “premio muy merecido por el Parlamento, de la que destacó la labor constante en defensa de los derechos de los consumidores y usuarios”.

La intervención de la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, se puede interpretar como un gran apoyo a la OCU y a la labor que desempeña en la sociedad. La ministra destacó que la repercusión pública de las acciones de la OCU la han convertido en la asociación de consumidores más conocida y mejor valorada. Su reconocimiento a nuestro modelo se manifestó con mayor claridad al afirmar que “la OCU ha cambiado y evolucionado de forma paralela a las condiciones del mercado, adaptándose a las necesidades de unos ciudadanos cada vez más exigentes y que demandan más calidad”.

Tras la intervención del presidente de la Junta de Castilla y León, cerró el acto S.A.R. el Príncipe de Asturias con un discurso que bien podemos catalogar de histórico, no sólo por el calor de sus palabras de felicitación y aprecio a nuestra labor, sino por la valoración que hizo de ese trabajo a favor de los derechos e intereses de los consumidores españoles.

Destacó S.A.R. el papel que las asociaciones de consumidores tienen en el ámbito de una sociedad sana y dinámica, y manifestó su confianza en que nuestra probada capacidad y experiencia nos permitirán encontrar cauces más adecuados a la hora de transmitir con responsabilidad, objetividad y prudencia los datos y argumentos en que se basa el peso y la influencia social de la OCU. También se refirió al trascendente papel de estas asociaciones en el ámbito europeo, “especialmente cuando trabajan en una plataforma común”, y acabó reiterando su felicitación “a todos los órganos de gobierno, miembros y asociados de la OCU” y al Parlamento Europeo, destinatario del premio OCU al Consumo 2005, cuya labor contribuye “a una mayor aproximación de los ciudadanos de la Unión Europea y a lo que significa la construcción europea”.

Finalizado el acto de entrega del premio, el Príncipe compartió con los invitados al mismo un vino Español.

 


Palabras del Presidente de la OCU, Carlos Sánchez-Reyes, en el acto de entrega del Premio OCU al Consumo 2005

Alteza,

En nombre de nuestra Organización −de su Consejo, de los dos centenares de profesionales que trabajan en ella y de los 230.000 socios y sus familias que formamos la OCU− mis primeras palabras quieren dejar patente nuestro profundo agradecimiento por haber aceptado presidir este acto, desplazándoos a esta ciudad castellana donde hoy también se reúnen, en Asamblea, los representantes de las distintas asociaciones que integran la Organización Europea de Consumidores, BEUC.

Una presencia que agradecemos especialmente por lo que significa como apoyo al conjunto del movimiento de los consumidores y a su labor para mejorar las condiciones en que se desenvuelven las relaciones derivadas de la adquisición y disfrute final de bienes y servicios que constituyen el complejo mundo del consumo y que, como parte de la vida cotidiana, afectan al bienestar de todos los ciudadanos. Este apoyo de Vuestra Alteza nos anima a proseguir en esa tarea al servicio de todos.

Permítame también, Alteza, que en nombre, no sólo de nuestra asociación, sino haciéndome eco de un sentir general, en nombre de todos los presentes, os haga llegar la más efusiva felicitación por el nacimiento de la Infanta Doña Leonor. Felicitación que os rogamos, también, transmitáis a SAR la Princesa de Asturias y a vuestros augustos padres, SS.MM. los Reyes de España.

El acto que habéis aceptado presidir, Alteza, quiere conmemorar al mismo tiempo dos acontecimientos que este año cumplen su trigésimo aniversario:

La fundación de la OCU , como primera asociación estrictamente privada, sin ánimo de lucro y con el único objetivo de la defensa de los consumidores que nacía en España, a imagen y semejanza de las ya existentes en otros países avanzados (especialmente europeos).

Y la aprobación por el Consejo de las entonces Comunidades Europeas de la Resolución que representó el inicio efectivo de una política de protección de los consumidores a escala europea, que tan positivos resultados ha alcanzado en los últimos 30 años.

La OCU nació justo cuando se comenzaba a vislumbrar un horizonte democrático, de libertades, en nuestro país. Fue legalizada, precisamente, pocos días después de que se iniciara el feliz y fecundo reinado de vuestro padre, SM el Rey Juan Carlos, y fue en el marco de nuestra Constitución de 1978, en tantos aspectos admirable, en el que pudo iniciar su andadura, desde el reconocimiento que su artículo 51 supuso para los derechos de los consumidores y de sus asociaciones.

Aunque los comienzos fueron difíciles y aunque aún nos quedan muchas cosas por hacer, la OCU , treinta años después, es una pujante realidad que, con el inestimable apoyo de los medios de comunicación, ha logrado que sus actuaciones y posicionamientos sean tenidos en consideración por parte de las administraciones públicas y los representantes políticos de los ciudadanos y condicionen, también positivamente el comportamiento del propio mercado.

En estos mismos 30 últimos años, la Unión Europea ha dado importantes pasos, aunque a muchos aún nos parezcan insuficientes, en el ámbito de la protección al consumidor, desde aquel Programa Preliminar para la Información y Protección de los Consumidores de 1974. La abundante normativa comunitaria en materia de consumo que ha sido transpuesta al derecho positivo de los estados miembros, garantiza hoy para los consumidores de aquel espacio meramente económico que era inicialmente el Mercado Común, unos niveles de protección impensables no hace mucho tiempo para muchos de ellos. En la medida en que se hagan efectivas las disposiciones del Tratado para una Constitución para Europa, como la que representa la asunción compartida por la Unión y los estados miembros, de las políticas de consumo, se darán muchos pasos más a este respecto, dejando atrás aquella inicial Europa de los Mercaderes para convertirla también en una Europa de los Consumidores.

La idea de celebrar conjuntamente ambos aniversarios responde al deseo de subrayar la profunda vocación europeísta de nuestra Organización. Una vocación que se vio reflejada ya en nuestros estatutos fundacionales, que expresaban nuestro deseo de homologarnos con la Europa Comunitaria , cuando aún parecía lejano el horizonte de nuestra integración en ella; que se vio ratificada con nuestra incorporación al BEUC, antes incluso del propio ingreso de España en las Comunidades Europeas; y que se manifiesta en la más reciente especial relación establecida, con la puesta en común de recursos técnicos, económicos y humanos, con las asociaciones homólogas de otros países de la Unión (Bélgica, Italia, Portugal) miembros activos también, como nosotros, del BEUC.

El nexo de ambas conmemoraciones es el Premio OCU al Consumo, que amablemente os habéis dignado a hacer entrega al Presidente del Parlamento Europeo. El Consejo de la OCU ha querido que este Premio, que se viene otorgando anualmente desde al año 2000, fuese un homenaje al conjunto de las instituciones europeas por su labor y su creciente implicación en la protección de los consumidores y que sea un aliciente en la prosecución de ese cometido. Homenaje que hemos querido concretar en la Institución Parlamentaria, “Casa Común de todos los europeos” y “Cuerpo democrático de la Unión”, como máximo exponente, por tanto, de la Europa de los ciudadanos, a cuya construcción contribuyen especialmente las disposiciones legales comunes en materia de consumo.

Entre la diversidad de intereses sectoriales que legítimamente tratan de influir en la acción parlamentaria, los consumidores hemos ido encontrando y ensanchando un espacio para los nuestros, que son los intereses de todos, en las preocupaciones de nuestros representantes en Estrasburgo y Bruselas, que hoy queremos agradecerles.

El papel del Parlamento Europeo en la Europa de los Veinticinco adquiere cada vez una mayor relevancia para hacer efectivo el alto nivel de protección de los consumidores que debe garantizar la Unión en sus políticas. Y es por ello, también, por lo que este homenaje resulta especialmente oportuno.

Por último, en unos momentos en los que la construcción europea atraviesa, sin duda, por dificultades, la OCU y los consumidores europeos, representados por las asociaciones que hoy se reúnen en esta ciudad, queremos, Alteza, en este acto, afirmar nuestra confianza en la superación de aquellas, y nuestra firme apuesta por la Europa de los consumidores, que constituye, sin duda, uno de los pilares fundamentales de la Europa de los ciudadanos.

Muchas Gracias.

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Palabras de la ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, en el acto de entrega del Premio OCU al Consumo 2005

Alteza Real, Sr. Presidente de la Comunidad de Castilla y León…

Es un placer asistir a la entrega de los Premios de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) 2005, en el 30 aniversario de esta organización.

Durante estos años, la OCU ha ejercido un papel muy relevante en unos escenarios de mercado cuyas características han cambiado de forma notable desde aquel 30 de julio de 1975 en que se constituyó. Precisamente una de la razones de su éxito es que ha sabido evolucionar en paralelo a los cambios producidos en las condiciones del mercado, convirtiéndose en una organización moderna y preparada para afrontar los retos que tales cambios plantean, unos cambios que han exigido la adaptación de entidades tanto públicas como privadas.

Como también ha sabido adaptarse a las necesidades de unos ciudadanos cada vez más exigentes, que demandan más información y de mayos calidad, y a los que sin duda la OCU ha sabido atender y representar.

Además, debido a su capacidad de difusión en los medios de comunicación, las acciones de la OCU tienen una gran representación pública, y es habitual encontrar declaraciones de sus miembros en prensa o en programas de radio o de televisión, comentando aspectos del máximo interés para los ciudadanos en su calidad de consumidores y usuarios.

Por todo ello, en la actualidad la OCU es la Organización de consumidores y usuarios más conocida y mejor valorada.

La OCU ha sabido también aprovechar, siempre en beneficio de los ciudadanos, la prerrogativa que la legislación vigente otorga a las asociaciones de consumidores para acudir a los Tribunales Ordinarios de Justicia cuando puede haber conductas comerciales lesivas para los intereses del consumidor.

De esta forma, a lo largo de estos 30 años han sido muchas las situaciones en que la OCU ha intervenido en defensa de los derechos del consumidor. Desde el denominado “proceso del aceite de colza” hasta sus últimas actuaciones en relación con las prácticas de cobro de determinadas empresas de prestación de servicios.

Pero además de las labores de asesoramiento, control y denuncia que le son propias, la OCU también se ha caracterizado por ser una leal colaboradora de las Administraciones Públicas, sirviendo de acicate y apoyo en muchas reformas normativas de protección al consumidor.

La legislación en la materia ha avanzado mucho desde la fecha de creación de la OCU, no sólo en el ámbito nacional –tanto en legislación estatal como autonómica- sino también en el europeo. Pero también es este terreno todo avance parece escaso, y la creciente demanda de seguridad y garantía en el consumo por parte de los consumidores requiere un trabajo continuo de adaptación normativa por parte del Gobierno.

Como demuestra el anteproyecto de Ley de Mejora de la Protección de los Consumidores y Usuarios, en trámite de información por parte de los órganos consultivos, que entre otras medidas implicará que los usuarios tendrán las mismas facilidades para darse de baja de servicios como del suministro de energía o las telecomunicaciones que las que tuvieron para darse de alta; o que se prohibirán los redondeos al alza, con lo que no se deberá pagar por prestaciones no satisfechas o tiempos de uso no consumidos, como ocurre en la actualidad en los aparcamientos o en los servicios de telefonía; o que se mejorará la protección de los consumidores ante la compra de una vivienda, al considerar abusivas prácticas como imponer sanciones si no se contrata el crédito que propone el promotor o que se les imponga pagar impuestos que corresponden al vendedor, como las plusvalías.

El premio que hoy otorga la OCU ha recaído en el Parlamento Europeo a cuyo Presidente, mi buen amigo Jose p Borrell, quiero expresar desde aquí mi más sincera enhorabuena.

Es significativo que el Premio se haya entregado a una institución básica de la Unión Europea. Desde su constitución, la Unión ha reconocido la necesidad de que los consumidores estén representados en los programas y planes comunitarios.

Esto ha tenido reflejo en documentos como el “Primer Programa Preliminar de la Comunidad Europea para una Política de Protección e Información de los Consumidores” en el que se declaraba la idoneidad de la fórmula asociativa para la protección de los intereses de los consumidores y usuarios. O en la vigente “Estrategia Europea en Materia de Política de los Consumidores (2002-2006)”, uno de cuyos objetivos es, precisamente, la participación de las organizaciones de consumidores en las políticas comunitarias.

La razón de este interés radica en el importante papel que las organizaciones de consumidores juegan al proporcionar documentos informativos y puntos de vista formativos para la opinión pública; al denunciar posibles situaciones de fraude o abuso y mediante la colaboración activa con las diferentes administraciones públicas en aplicación de la normativa vigente.

El excelente trabajo que ha venido realizando la Organización Europea de Consumidores, cuya Asamblea General se celebra a lo largo de hoy y mañana, al ejercer ese papel en el ámbito comunitario, justifica el reconocimiento de la labor que realizan estas organizaciones en beneficio de los consumidores y usuarios europeos.

Y, además, pone de manifiesto la utilidad de la colaboración entre entidades públicas y privadas en defensa de los intereses del consumidor.

En España, las asociaciones de consumidores gozan de reconocimiento constitucional y jurídico. Su voz es fundamental en una sociedad democrática y en una realidad económica como la actual.

En sintonía con las directivas comunitarias y con nuestra propia tradición normativa, es voluntad del Gobierno seguir trabajando para que los consumidores y usuarios puedan ver debidamente representados sus intereses y sean escuchados en los procedimientos en que se adopten medidas que puedan afectarles.

Buena prueba de ello es el reciente Real decreto 894/2005, de 22 de julio, por el que se regula el Consejo de Consumidores y Usuarios, que pronto pondrá fin –esperamos que en el primer trimestre del año próximo- a la situación de irregularidad en la que se encuentra este máximo órgano de representación y consulta integrado por asociaciones de consumidores de ámbito nacional.

Permítanme finalizar felicitando de nuevo a la OCU por su ejemplar trayectoria a lo largo de estos 30 años, y al Presidente del Parlamento Europeo, mi buen amigo Jose p Borrell, por el premio que hoy recibe. Y, cómo no, deseando una fructífera Asamblea a la Organización Europea de Consumidores.

Muchas gracias.

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Palabras de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias en el acto de entrega del Premio OCU al Consumo 2005

Es para mí motivo de gran alegría venir a Ávila y poder presidir el acto de entrega del Premio de la Organización de Consumidores y Usuarios 2005 en esta noble y hospitalaria ciudad de Ávila . Una ciudad cuya dilatada historia, esculpida en piedra y espiritualidad, sigue siendo escrita hoy por el esfuerzo y espíritu emprendedor de sus habitantes.

Ello me permite también felicitar con toda cordialidad y entusiasmo a una gran institución como el Parlamento Europeo, en la persona de su ilustre Presidente, el español, ex-Ministro del Gobierno de la Nación , Don José Borrell, por el merecido galardón concedido a su constante y acertada labor en la garantía y defensa del ejercicio de sus derechos por los ciudadanos de la Unión Europea.

Como bien sabéis en la OCU , sigo de cerca vuestros trabajos y no es ésta la primera vez que me reúno con vosotros. Celebro que el acto de hoy nos brinde la oportunidad de este nuevo encuentro que, además, me permite felicitaros con todo afecto y reconocimiento por vuestro trigésimo aniversario. Al hacerlo quiero reiterar mi enorme aprecio por vuestra labor de tantos años en la que habéis trabajado decididamente y de manera tan fecunda en favor de los derechos e intereses de los consumidores españoles. A nadie se le escapa y lo he mencionado, la importancia que ello ha tenido en nuestra historia reciente al reforzar y afianzar nuestro proceso democrático. En este sentido, es una feliz coincidencia que celebremos este XXX aniversario en fechas muy cercanas a otro que recuerda también los 30 años de reinado de Sus Majestades los Reyes. Me alegra poder evocar esta coincidencia en la ciudad de Ávila , que como ha recordado su Alcalde, luce en su lema el nombre de " Ávila del Rey".

Señoras y señores.

La tarea de defender a los consumidores, y al fin y al cabo de defender a "los ciudadanos", es imprescindible en el mundo de hoy. La configuración de nuestra sociedad, así como la complejidad de sus usos y costumbres, así lo requieren.

Las sociedades democráticas y desarrolladas se caracterizan, entre otros aspectos, por la capacidad de compra de la mayoría de sus ciudadanos, cuya vida cotidiana se ve transida de repetidos actos y relaciones de consumo de múltiples bienes y servicios.

En este contexto, una sociedad sana y dinámica tiende a organizarse, creando los cauces intermedios que permitan a los ciudadanos aislados que la configuran, encauzar la multiplicidad de mensajes -muchas veces contradictorios- que les llegan por diferentes vías; los ciudadanos podrán así racionalizar adecuadamente aquellas intensas relaciones de consumo.

Este papel de intermediación es el desempeñado por asociaciones como las que hoy se encuentran en esta Sala, que responden a modelos de estructura muy diferentes y son reflejo de la complejidad de nuestra sociedad civil. Pero todas ellas tienen como denominador común su capacidad de organización para formar e informar, así como defender y representar los derechos e intereses de sus asociados, en cuanto ciudadanos, consumidores de bienes y servicios. Un movimiento de consumidores fuerte y reconocido, riguroso e independiente -que no impide, antes al contrario, facilita su colaboración leal con las Administraciones- favorece un ejercicio efectivo de la defensa de sus derechos e intereses por parte de los poderes públicos, que nuestra Constitución garantiza.

Dado el valor primordial de la información para el consumo racional -que en nuestros días no puede dejar de ser también un consumo sostenible, respetuoso con el medio ambiente-, no podemos olvidar la importancia que tienen a todos los efectos las modernas técnicas de comunicación, las iniciativas y programas dirigidos a orientar a los consumidores, y que tienen un peso cada vez mayor en los altos niveles de decisión, tanto política como empresarial. Vuestra probada capacidad y experiencia os permitirán encontrar los cauces más adecuados -incluidos los que ofrecen las nuevas tecnologías- a la hora de transmitir con responsabilidad, objetividad y prudencia los datos y argumentos en que se basa el peso y la influencia social de vuestra Organización.

Quiero animaros a continuar trabajando juntos, procurando fomentar sinergias que faciliten el cumplimiento de vuestros objetivos por el cauce del interés común; y os deseo mucho éxito a la hora de afrontar los nuevos retos y el constante esfuerzo de adaptación que sin duda requerirán de vosotros.

Señoras y señores, la entrega del Premio que acabamos de realizar subraya también la otra dimensión de este acto.

La defensa de los derechos e intereses de los consumidores adquiere un gran relieve, por su importante dimensión, en el plano de la integración europea. El propio impulso de la potencia económica que encierra la Unión Europea , con 450 millones de habitantes, ha propiciado un importante movimiento asociativo.

Al igual que en el espacio nacional, cabe destacar también aquí la trascendencia del papel de estas asociaciones en el ámbito europeo, especialmente cuando trabajan desde una plataforma común. Este es el caso de la Organización Europea de Consumidores, que hoy también celebra su Asamblea en esta ciudad. A sus representantes, presentes en esta Sala, deseo hacer llegar mi más caluroso saludo y bienvenida.

Al terminar mis palabras, quiero reiterar mi felicitación más sincera a todos los órganos de gobierno, miembros y asociados de la Organización de Consumidores y Usuarios, con motivo de su Aniversario, así como expresar mi reconocimiento más profundo al Parlamento Europeo por los méritos que hoy, tan justamente, han sido premiados y que desarrolla en su tarea ejemplar y siempre vigilante en un ámbito tan trascendental como es la protección de los consumidores europeos. Una tarea que, sin duda, contribuye a una mayor aproximación de los ciudadanos a la Unión Europea y a lo que significa la construcción europea.

A todos, muchas gracias.

Avila 17 de noviembre de 2005

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