Crash-test de coches tipo berlina
Por primera vez en la historia de las pruebas de colisión
publicadas por OCU-Compra Maestra, un coche ha obtenido cinco estrellas, el
máximo posible, lo que quiere decir que la protección que ofrece a los ocupantes
es casi óptima. Y los demás vehículos del análisis no se quedan atrás.
¡Enhorabuena!
En su revista OCU-Compra Maestra
nº 250, correspondiente al mes de junio de 2000, la Organización de Consumidores
y Usuarios publica la primera parte de su crash-test Euro-NCAP (*) de
coches tipo berlina, para lo que la asociación de consumidores ha convertido en
chatarra un Renault Laguna, un Mercedes Clase C, un Audi A4, un Rover 75, un VW
Passat y un Mitsubishi Carisma. Con, de entrada, una constatación esperanzadora:
la seguridad cinco estrellas de los pasajeros adultos ya existe: el Renault
Laguna II ha conseguido un resultado cercano a la perfección tras someterlo a
los tres choques -frontal, lateral y contra un poste- que componen la prueba.
Los cinco coches restantes del análisis también se comportaron bien: todos
obtienen cuatro estrellas de las cinco posibles, con excepción del Mitsubishi
Carisma (tres estrellas, aunque muy cerca de las cuatro), que paga el precio de
su diseño relativamente antiguo. Este resultado global confirma que, bajo la
presión de estos crash-tests , los fabricantes se preocupan cada vez más por la seguridad de los viajeros adultos. Es sintomático comprobar que los mejores vehículos analizados en el pasado se sitúan por debajo del menos bueno de los que han logrado cuatro estrellas en el análisis actual.
La
clasificación
Cinco estrellas: RENAULT LAGUNA II (33/34).
Cuatro estrellas: MERCEDES CLASE C (31/34), AUDI A4 (30/34), ROVER 75 (30/34) y VOLKSWAGEN PASSAT (28/34).
Tres estrellas: MITSUBISHI CARISMA (24/34).
Dos monovolúmenes
compactos y dos coches compactos
Paralelamente a los 6 coches tipo berlina, la Organización de Consumidores y Usuarios ha analizado también dos monovolúmenes compactos y otros dos coches compactos que, por diferentes razones, no se pudieron analizar con anterioridad.
Tras estas pruebas de colisión, destaca
que la seguridad de los dos monovolúmenes compactos, el Opel Zafira (22/34) y el
Fiat Multipla (19/34) ha sido bastante decepcionante, debido, sobre todo, a los
malos resultados obtenidos en las pruebas de choque frontal. Con tres estrellas
solamente, estos dos vehículos se sitúan a una considerable distancia de los más
seguros de su categoría, que obtuvieron cuatro estrellas en el
crash-test publicado en el mes de abril último (OCU-Compra Maestra nº 248).
Por el contrario, los resultados son más esperanzadores en el caso de los coches compactos: tanto el Honda Civic (27/34) como el Nissan Almera (26/34) consiguen cuatro estrellas y alcanzan la mejor calificación entre los modelos de su categoría anteriormente analizados.
Pensar en los más
débiles
No obstante, todavía hay que lamentar que los pasajeros más jóvenes, al igual que los usuarios vulnerables (peatones y ciclistas) sigan siendo los parias de la seguridad.
En lo que se refiere a los niños, todavía no se advierte con claridad del peligro mortal que supone el airbag para un niño sentado en una silla colocada al revés en el asiento del acompañante. Por otra parte, en un choque frontal, todas las sillas para niños revelan una excesiva presión en la nuca de los pequeños maniquíes, lo que podría acarrearles graves lesiones.
Sin embargo, en lo que respecta a la
seguridad de los usuarios vulnerables, una lucecita se va abriendo paso entre
tantas tinieblas: hay que felicitarse por los resultados obtenidos al respecto
por el Honda Civic, que, además de sus cuatro estrellas "pasajeros", obtiene
tres estrellas "peatones" (y roza la cuarta) en las pruebas que simulan la
colisión con un adulto y un niño. Todo eso hace del Honda Civic el primer
vehículo concebido con la intención de proteger a los peatones. Sus resultados
rompen el mito de la imposibilidad de construir un coche seguro para sus
ocupantes y que, al mismo tiempo, reduce los riesgos para los demás usuarios.
Por desgracia, este mensaje aún está lejos de ser asumido por la mayor parte de
los fabricantes: los demás coches de este último crash-test obtienen resultados mediocres e incluso, en el caso del Audi A4, malos. Seguramente será necesario adoptar medidas legislativas para obligar a la industria del automóvil a tener mejores sentimientos en lo que respecta a peatones y ciclistas.
(*) Euro NCAP -acrónimo de European
New Car Assessment Program- agrupa a una veintena de socios, entre los que están
las asociaciones de consumidores del grupo Conseur (grupo europeo del que forma
parte la OCU), bajo la bandera del International Consumer Research & Testing
(ICRT).