Primera impresión

Nissan Leaf: ecológico pero caro

21 octubre 2013
Nissan Leaf: ecológico pero caro

El primer coche completamente eléctrico de Nissan destaca por su circulación silenciosa y cómoda conducción, pero su prohibitivo precio le convierte en una compra difícil de amortizar pese al ahorro en combustible.

El Nissan Leaf es un automóvil compacto, ligeramente más grande que los modelos más vendidos de la categoría (como el Renault Megáne, el Citroën C4 o el Volkswagen Golf). Con amplio espacio interior, su motor eléctrico tiene buen comportamiento y permite desplazarse por la ciudad rápida y silenciosamente. En carretera consigue dar la talla: pueden hacerse más de 100 kilómetros sin necesidad de recargar su batería de ión de litio, siempre que no se abuse de las aceleraciones bruscas y altas velocidades.

Demasiado caro: 24.000 euros

Hoy por hoy, la compra de un coche eléctrico supone un desembolso muy difícil de amortizar pese al ahorro que supone dejar de depender de la gasolina. El Nissan Leaf no es una excepción. Cuesta 24.000 euros. Si en ese momento existe una subvención por parte del gobierno, la cantidad a pagar sería menor, pero aún así muy elevada. Hay que tener en cuenta que el coche más vendido en la categoría de los compactos, el Renault Megáne, puede comprarse a partir de 13.600 euros, prácticamente la mitad de lo que cuesta el Leaf (con subvención incluida en el cálculo).

  

Consumo: menos de 3 euros cada 100 kilómetros

Lo eléctrico tiene sus ventajas: el precio del combustible es mucho más bajo que el de gasolina o gasóleo, sobre todo con la tarifa super valle. El consumo medio del Nissan Leaf es de 20,4 kWh cada 100 kilómetros:

  • 17,1 en ciudad
  • 17,4 en carretera 
  • 24,8 en autopista

Su motor no contamina mientras funciona, aunque generar la electricidad que lo alimenta sí que puede ser contaminante (dependiendo del tipo de central eléctrica del que estemos hablando). 

El coste en euros del consumo del Nissan Leaf es de algo menos de 3 euros cada 100 kilómetros recorridos (y tan solo 1,14 euros con tarifa supervalle). Hay que tener en cuenta que un buen automóvil de gasóleo tiene un coste de más de 8 euros cada 100 kilómetros recorridos. Suponiendo que pudiésemos echar mano de la tarifa supervalle, ahorraríamos en combustible unos 7.000 euros cada 100.000 kilómetros, por lo que para amortizar nuestra compra tendríamos que hacer más de 200.000 kilómetros con el Nissan Leaf. 

Al volante: sencillo y silencioso, pero con mala frenada

El Nissan Leaf goza de una brillante capacidad de aceleración, especialmente para un motor de bajo régimen como el suyo. Una de sus mayores virtudes es el silencio: circulando por debajo de 70 km/h no se aprecia ningún ruido. Sus acabados son excelentes y su comportamiento en carretera destaca por la ausencia de vibraciones y facilidad de conducción.

Entre sus defectos, está la distancia de frenado: si estamos circulando a 100 km/h, tarda 41,5 metros en pararse. Esta distancia es muy superior a la de otros automóviles de su categoría. Además, hemos detectado un ligero sobrecalentamiento de los frenos si se usan intensivamente. Sus pobres prestaciones en esta materia tienen que ver con los neumáticos que usa, pensados fundamentalmente para ahorrar energía.

Seguridad: 5 estrellas y algún pero

El Nissan Leaf ha conseguido 5 estrellas en las pruebas EuroNCAP:

  • 89% en la protección de ocupantes adultos
  • 83% en la de niños
  • 65% en la de peatones
  • 84% en seguridad asistida

La instalación eléctrica y las baterías tampoco suponen ningún riesgo para el usuario. Sin embargo, tiene dos puntos débiles: la protección de la nuca de los adultos en caso de choque por detrás y la protección de los peatones.

Lo mejor
  • Equipamiento completo.
  • Espacio interior amplio.
  • Climatización del vehículo durante el proceso de carga.
Lo peor
  • Precio muy elevado.
  • Autonomía limitada.


Al servicio de 345.000 socios.