Acceso socios

Ellos han ahorrado hasta 4.000 euros en un año. ¿Y usted?
¡Siga los consejos de la OCU... y descubra en un click cómo ahorrar miles de auros al año! Leer mas

Guía recomendada

Manual del Paciente
  • Precio socios: 14,45€
  • Precio no socios: 18,45€
Leer más

Para acceder al área exclusiva para socios es necesario

Noticias

Los alimentos siguen caros

Los alimentos siguen caros

A los consumidores cada vez nos cuesta más dinero llenar la cesta de la compra. Tras estudiar la evolución del precio de los alimentos durante 2008 comprobamos que subieron mucho… y que, pese al descenso de las materias primas, apenas han bajado.


Los analistas de la OCU han estudiado la evolución de los precios de la alimentación y droguería desde finales de 2006 hasta finales de 2008. El paso previo para ello fue la selección de una serie de productos, de los que integran su clásico estudio de precios en supermercados. Entre ellos había productos de marca, procedentes de la cesta tipo y otros de la cesta económica.

Este estudio nos ha permitido constatar, con datos, que durante los primeros meses de 2008 asistimos a unas espectaculares subidas en el precio de los alimentos, que entonces se justificaron por el alza del precio del petróleo y de las materias primas en los mercados internacionales. Entre noviembre de 2006 y mayo de 2008, todos los alimentos de marcas conocidas, excepto el vino, subieron: aceite de girasol (47%), harina (46%), margarina y mayonesa (28%), leche condensada (23%), leche UHT (18%).

Sin embargo, cuando la crisis ha provocado el hundimiento de los precios del crudo y de otras materias primas, esa bajada no se ha transmitido con tanta celeridad al precio final de los alimentos: en diciembre de 2008, con el petróleo a 40 dólares por barril (en julio estaba a 150 dólares) y el IPC en plena caída, fueron minoría los productos que bajaron su precio de forma significativa, y siempre en menor proporción de lo que habían subido.

En general, la mayoría de los productos seleccionados se mantuvieron sin grandes cambios y algunos incluso prosiguieron su escalada. Y la evolución de precios confirma que, a diferencia de lo que se suele pretender, el precio de un alimento no siempre está ligado al de la materia prima de la que proviene. Así, entre los derivados del trigo, las magdalenas redujeron su precio… pero el pan de molde continuó subiendo, en contradicción con el descenso en el precio del trigo panificable en los mercados internacionales. Los lácteos también siguieron trayectorias dispares. El precio del arroz, que no cesa de subir, sí refleja su imparable ascenso de este alimento en las transacciones internacionales.

Nuestro estudio de precios ha comprobado que los productos de distribuidor, los productos de las marcas más baratas (los que suelen comprar los consumidores que priman el ahorro en su elección), casi siempre están entre los que más se encarecieron al subir los precios. Sin embargo, aunque su subida de precios inicial fue más fuerte, también las bajadas a final de año han sido mayores. Por tanto, podemos concluir que, en general, el comportamiento de los precios de este tipo de productos tiende a ajustarse con mayor fidelidad a la evolución de los costes.



Listado de noticias Subir Imprimir Enviar a un amigo