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T.C. nos pregunta qué hay de cierto en una información que ha recibido sobre Actimel. Se trata de un correo electrónico con información en teoría originaria Argentina. En él se alerta de que si se suministra artificialmente al organismo de una sustancia llamada L.Casei, el cuerpo deja de elaborarla. Según esa información, Actimel, que incluye esa sustancia era originariamente un medicamento para las personas cuyo organismo no era capaz de producir el L. Casei, pero después se vendió a empresas de alimentación, y el resultado es que se usa como alimento y complemento para reforzar las defensas. Según la alerta que ha llegado al correo de T.C., usarlo habitualmente puede ser inconveniente, e incluso peligroso… ¿Es esto cierto?
No. Esta información es una más de esos "bulos" que circulan por Internet.
De entrada, L. Casei no es una sustancia, sino una bacteria láctica que se denomina Lactobacillus Casei, que se encuentra de manera habitual en la leche y que de ninguna manera es generada en el organismo.
Este tipo de bacterias lácticas, los lactobacillus se utilizan desde hace siglos para la transformación de la leche y la obtención de derivados fermentados del tipo quesos, yogures, kefir, etc. Por lo tanto no se trata de algo "extraño": se ha estado consumiendo tradicionalmente, sin riesgo alguno.
Actimel como cualquier leche fermentada se produce a partir de leche y fermentos lácticos. Para fabricar Actimel, Danone emplea además de Lactobacillus Casei, otros fermentos lácticos tradicionales (L. Bulgaricus y S. Termophilus).
Existen diversos estudios científicos que demuestran las bondades del consumo de leches fermentadas. Y algunos de ellos apuntan a que el Lactobacillus Casei podría ser un posible tratamiento de la diarrea infantil y la diarrea de viajero, además de servir para modular la respuesta inmune.
No ponemos en duda las bondades de este producto. No obstante, la publicidad de este tipo de productos (y la de Actimel es un buen ejemplo) suele magnificar sus posibles efectos positivos, sin hacer alusión a que esos mismos beneficios pueden conseguirse con la ingesta de otras leches fermentadas tradicionales (el típico yogur de toda la vida), que suelen ser mucho mas baratas.
Nuestro consejo para T.C. es que ignore por completo ese bulo, que no es más que un spam con información completamente falsa. Si quiere tener información clara, fiable y contrastable sobre los efectos beneficiosos de los alimentos, consulte Alimentos funcionales.