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Blog del Director

José María


Este blog quiere recoger el pulso del día a día de nuestra realidad de consumidores desde la óptica de quien tiene ya una amplia experiencia en este ámbito. Quiere ser también un espacio abierto a sus comentarios en el que le invitamos a entrar y participar.



EL APAGÓN DEL EMPORDÁ: ¿QUIÉN MIRA POR EL CONSUMIDOR?


La situación que viven los miles de ciudadanos afectados por el apagón en diversas comarcas gerundenses es ya insostenible. ¿Quién asumirá las responsabilidades de una situación que, si bien es posible que no se pudiera haber evitado, tantos daños evitables está produciendo?


Puede sonar a politiqueo inadecuado para una asociación de consumidores que se reputa como seria. Pero a mí me hubiera gustado haber visto ayer una foto más. No voy a criticar a los políticos que solícito buscaron la foto, a pie de escalerilla del avión que la traía, con la cooperante catalana secuestrada por Al Quaeda. Me parece bien. Tampoco critico las fotos del Parlament discutiendo sobre un tema prioritario como es el derecho de consulta. Pero me hubiera gustado ver la foto de esos mismos políticos con algunos de los 100.000 afectados por el apagón de las comarcas del Alt y Baix Empordá, Gironès y Selva. Claro que es posible que esa foto resultara complicada de conseguir al no haber luz y estar a oscuras y hay cámaras que no van bien a la luz de las velas. No vamos a entrar en si la causa del desaguisado fue de fuerza mayor. Las imágenes que hemos visto dejan poco lugar a la duda al respecto; pero lo que parece poco o nada comprensible es que, 72 horas después, el desastre se siga acentuando. Y, como es habitual en estos casos, el peloteo de responsabilidades es, simplemente, infame. Es posible que las compañías no hayan hecho las inversiones precisas para tener una red alternativa de emergencia; es posible que los controles de la REE no hayan sido suficientemente exigentes; es posible que los políticos tengan cosas más importantes de qué ocuparse que de la simplezas de los consumidores, tan exigentes ellos, que quieren luz y calor. Pero lo cierto es que alguien debería responder ante los sufridos consumidores por los daños, económicos y morales, que han sufrido como consecuencia de la inoperancia de quienes cobran por atenderlos. Y, desde luego, para hacer valer esa responsabilidad, la vía de la justicia no parece la más diligente. Todavía hoy no está resuelto el asunto que tenemos en tribunales por el apagón de Barcelona de hace más de 3 años. O sea que, en estas circunstancias, ¿quién mira por el consumidor?