El estudio de la OCU expone que las últimas investigaciones médicas demuestran que concentraciones bajas de plomo en sangre pueden resultar tóxicas, especialmente entre la población infantil. La vías de entrada al organismo son la respiratoria y la oral, a través del agua y alimentos. Los niños, absorben el plomo en mayor cantidad: hasta el 50% del plomo consumido, por el 10% de un adulto.
Las muestras de agua de 61 hogares fueron recogidas por la OCU a primera hora de la mañana. 18 de las 61 muestras contenían restos de plomo en cantidades apreciables, 6 de las cuales con valores superiores al máximo legal permitido. Sin duda el dato más preocupante es que en algunas muestras se alcanzó 25 veces el máximo legal permitido y 62 veces el máximo recomendado por la OMS.
Los resultados del análisis de la OCU en caza fueron que 3 de las 15 presentaban valores por encima del máximo legal permitido para carnes de ave. Por ultimo, el 20% de las cazuelas de barro analizadas superaban el máximo legal permitido.
- Mantener la vigilancia sobre poblaciones de riesgo, realizando estudios epidemiológicos.
- Realizar un control efectivo del agua, alimentos y medio ambiente
- Limitar el uso del plomo para aquellos productos en los que sea imprescindible.
- Gestionar adecuadamente los residuos que tengan plomo.
- Controlar los vertidos industriales, tanto los terrestres como los atmosféricos.
La OCU recuerda a los consumidores que ellos también pueden hacer algo:
- Si se trata de una casa antigua con cañerías sin renovar es preferible dejar correr el agua de primera hora de la mañana antes de consumirla.
- Evitar el consumo continuado de aves de caza
- Antes de utilizar una cazuela de barro, llenarla con agua y vinagre, dejarla reposar un día y posteriormente hervir la mezcla unos minutos.
Para más información contactar con Ileana Izverniceanu
Tfno.: 91 300 00 45 - ileana@ocu.org.