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Los alimentos enriquecidos se caracterizan por contar con algún nutriente añadido que, supuestamente, puede tener efectos saludables sobre el organismo, como los minerales, las vitaminas, los antioxidantes, los ácidos grasos, la fibra, etc. Se pueden distinguir tres tipos de enriquecimiento:
Como todo en este mundo, la alimentación es cuestión de equilibrio. Puede que sea oportuno tomar a veces alimentos enriquecidos: por ejemplo, las personas que hacen mucho deporte o las que tienen alguna carencia en su alimentación. Pero, dentro de un orden, ya que sin darnos cuenta podemos caer en el exceso: por ejemplo, desayunar unos cereales enriquecidos con leche enriquecida y, además, un zumo enriquecido... ¡puede llegar a ser tan peligroso como una carencia!
Los riesgos de exceso se centran en las vitaminas A y D, en el yodo, el hierro, el selenio, el cobre y el zinc. Por ejemplo, una ingesta excesiva de vitamina A, puede provocar malformaciones en el feto al principio de la gestación; un exceso de vitamina D puede tener como consecuencia un efecto tóxico dando lugar a vómitos, diarreas e, incluso, alteraciones renales; el abuso de suplementos de hierro puede provocar daños en el hígado, el páncreas, etc; un exceso de yodo puede provocar hipertiroidismo...
Por otro lado, sin muchos estudios sobre la biodisponiblidad de los nutrientes añadidos (la forma en que nuestro cuerpo los asimila) y los posibles efectos a largo plazo, es difícil valorar los efectos del consumo habitual de estos productos. Por ejemplo, se sabe que un consumo excesivo de calcio puede inhibir la absorción intestinal de hierro y cinc, o un exceso de fósforo puede conllevar una falta de calcio, ya que su absorción se ve perjudicada.
En definitiva, es un error pagar más por un alimento enriquecido cuando no es necesario (si seguimos una dieta equilibrada), ya que el exceso que ingerimos puede acumularse en nuestro organismo con el riesgo de sufrir una sobredosis. También es importante que tenga claro que los alimentos enriquecidos no son productos con ventajas adicionales para la salud en comparación con otros productos que no lo están. Así que recuerde: si no lo necesita, no abuse de ellos.
