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Y los productos que más se adulteran son...

13 marzo 2013
Y los productos que más se adulteran son...

Estamos más expuestos de lo que creemos al fraude alimentario y prueba de ello es que la OCU descubrió la presencia de ADN equino en artículos de vacuno. Te contamos qué productos se adulteran más habitualmente, según un estudio estadounidense, y cómo se manipulan.

Estamos más expuestos de lo que pensamos al fraude alimentario y buena prueba de ello es que la OCU ha destapado la presencia en España de ADN de caballo en productos etiquetados sólo como de vacuno que, por consiguiente, no incluían en su etiquetado carne equina.

Se entiende por fraude alimentario la adulteración deliberada de los ingredientes de un determinado producto, o bien la manipulación o tergiversación de los envases, en la mayoría de los casos con ánimo de lucro.

La adulteración de la carne se ha dado en España y en otros países de nuestro entorno, como Holanda o Gran Bretaña. Sin embargo, no aparece en un estudio estadounidense, publicado en Journal of Food Science, que hace referencia a los siete productos que más posibilidades tienen de ser objeto de fraude alimentario, que son:

Las técnicas y productos utilizados para la adulteración del aceite de oliva varían considerablemente entre Estados Unidos y Europa. Mientras que allí se le suele añadir aceites de cacahuete o avellana, como revela el informe, en España la OCU descubrió que se venden como aceite de oliva virgen extra otros aceites de oliva de calidad inferior.

En cuanto a la leche, el estudio habla sobre todo de la leche en polvo, y se cita que es adulterada habitualmente con melamina. Esta sustancia se usa para falsear el contenido de proteína en los alimentos, no sólo en la leche. Uno de los productos más habitualmente adulterados con melanina es la comida para mascotas. En 2008 se encontró en China melanina en leche en polvo y productos lácteos para niños, en lo que constituyó una intoxicación masiva, con miles de consumidores implicados e incluso varios fallecidos.

En cuanto a la miel, la adulteración más común viene dada por la presencia de antiobióticos prohibidos en su composición.

El azafrán, por su parte, es una de las especias más caras y su adulteración puede llegar a suponer un alto riesgo para la salud si se utiliza, como se han dado casos, tetraóxido de plomo o cromato de plomo. Ambos son altamente tóxicos.

En lo relativo a los zumos, tanto de naranja como de manzana, los fraudes en su composición vienen dados por la presencia de otras frutas, porque no se cita si proceden de concentrados o no o por los conservantes no autorizados, mientras que en el caso del café se suele engañar sobre la procedencia y los distintos tipos de procesado, además de la inclusión de sustancias no autorizadas.

El fraude alimentario que conlleva la presencia de ingredientes o aditivos no autorizados es el más frecuente. Es difícil de detectar porque las sustancias que suelen utilizarse son poco conocidas, y además están creadas específicamente con composiciones que eluden los controles rutinarios.

Si quieres evitar la impunidad de las empresas que defraudan a los consumidores firma nuestra petición al Ministerio de Agricultura.


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