Dietas de adelgazamiento: los intereses comerciales prevalecen sobre la salud
Un estudio de la OCU sobre la prescripción de dietas en centros de adelgazamiento descubre que se suele recurrir a dietas estándar (no personalizadas) y que, en muchos casos, las dietas son sólo el "gancho" para vender innecesarios productos adelgazantes.
La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado un estudio sobre la prescripción de dietas. El objetivo del estudio es conocer la calidad del asesoramiento dietético que ofrecen diferentes consultas privadas. La OCU visitó 38 centros, entre los que se encuentran: 11 consultas privadas de especialistas (endocrinólogos o dietistas), 5 centros de adelgazamiento, 4 farmacias y 18 tiendas de dietética o herbolarios. Las ciudades elegidas: Barcelona, Gerona, Gijón, Madrid, Tenerife y Vigo. Una de las conclusiones más relevantes es que en muchos centros la dieta es un simple gancho, la excusa para vender sus productos. El estudio íntegro se publica en OCU-Salud del mes de junio.
La OCU advierte que un buen profesional en una consulta dietética debe de seguir unas pautas claras: identificarse, averiguar cuál es la situación de partida del paciente, enseñar a comer y a adquirir unos hábitos saludables, proponer un ritmo de adelgazamiento, no tener intereses comerciales (no vender productos en su consulta), hacer un seguimiento y valorar cuando el tratamiento es exitoso. Pues bien, el estudio de la OCU pone de manifiesto que la práctica no es así.
En 9 de las 38 dietas obtenidas en una primera cita no aparece indicada la persona que atiende. Además, en los 38 centros visitados no se sabe con certeza cuál es la formación real de la persona que atiende, aunque se puede sospechar por algunos indicios (carteles, títulos exhibidos en las consultas, etc).
El estudio de la OCU revela que en el estudio previo que realizan los centros se profundiza poco sobre la situación de partida del paciente: en la mitad de los centros visitados no se indaga sobre los hábitos de vida relacionados con la dieta, estado de salud, consumo de medicamentos, antecedentes familiares, etc. En 16 centros no piden un análisis de orina y en 12 tampoco de sangre, pruebas básicas para valorar el estado salud del paciente. En 16 centros no indican cuál es el peso saludable que debería alcanzar el paciente.
Otro problema que la OCU ha detectado en su estudio y que puede explicar que haya tantas personas que no encuentran solución a su problema de peso es que las dietas que se ofrecen no son personalizadas o adaptadas a cada paciente y, en algunos casos, se ofrecen consejos erróneos como facilitar listas de alimentos prohibidos o de no juntar alimentos ricos en proteínas y en hidratos de carbono.
La OCU considera que un buen profesional no debe vender productos en su consulta, pues bien, esta práctica abunda y mucho. En total, la OCU reunió más de 60 productos para adelgazar, muchos de ellos innecesarios (dietéticos, suplementos alimentarios, fórmulas magistrales, preparados de plantas y medicamentos). Sólo en 12 centros la Organización "consiguió" salir con una dieta y consejos sin que le vendieran ningún producto.
Más preocupante es aún que la OCU ha detectado malas prácticas en relación con la venta o recomendación de productos. Algunas de ellas podrían suponer incluso un riesgo para la salud. Otras son actuaciones irregulares que han sido denunciadas por la OCU ante las autoridades sanitarias.
El estudio de la OCU pone de manifiesto que son numerosos los centros que ofrecen asesoramiento dietético gratuito, sin embargo, ese reclamo no deja de ser un simple gancho comercial. De hecho, sólo en uno de los centros se entregó la dieta sin tener que adquirir ningún producto. En 2 de cada 10 centros no cobraban la dieta, pero sí los productos. En 3 de cada 10 centros cobraban la consulta y los productos. De media, sumando todos los conceptos, la primera visita asciende a 50,11 euros.
La OCU ha remitido los resultados de este estudio al Ministerio de Sanidad y Consumo, a la Agencia Española de Seguridad Alimentaría y a la Agencia Española del Medicamento y les ha hecho llegar las siguientes reivindicaciones:
- Apostar por la prevención. Las autoridades deben fomentar la dieta sana y equilibrada y la práctica de ejercicio físico.
- Difusión de las campañas informativas existentes, como la Estrategia NAOS.
- Dedicar más esfuerzos al control de peso en la sanidad pública.
- Regular que formación mínima hay que tener para prescribir dietas.
- Controlas las alegaciones, la publicidad y la comercialización de los productos supuestamente adelgazantes. No es admisible que el asesoramiento dietético este tan ligado a la venta de productos.
Para finalizar, la OCU quiere recordar que la fórmula mágica para adelgazar está compuesta por 4 ingredientes: Tesón, Alimentación adecuada, Modificación de los hábitos de vida y Seguimiento por un especialista.
Para más información Eva Jiménez Tfno.: 91 722 60 61 - ejimenez@ocu.org