Área de registro

Guía recomendada

Vivir sin estrés
  • Precio socios: 10,95 €
  • Precio no socios: 13,69 € €
Leer más

Informes

Ponerse a dieta

Introducción

 

Se acerca el buen tiempo. Y con él saltan al primer plano de actualidad las dietas y planes de adelgazamiento. Los medios de comunicación y la publicidad nos bombardean con dietas que prometen espectaculares y rápidas pérdidas de peso. Le aconsejamos que no se fíe de ellas, y le contamos por qué.

No se fíe de las dietas que le prometen rápidas y espectaculares pérdidas de peso, sin apenas esfuerzo. Si le sobran unos kilitos, lo mejor que puede hacer es cambiar los malos hábitos que le hacen engordar: nuestros consejos pueden servirle de ayuda. Si debe perder más peso, tendrá que afrontar un plan de adelgazamiento con el seguimiento de un médico especialista.

Una buena dieta prescrita por un especialista persigue un doble objetivo: de entrada, que se pierda peso siguiendo unos hábitos dietéticos y de estilo de vida más saludables; y además, que el individuo aprenda cuáles son las causas de su sobrepeso y la mejor forma de evitarlo. Éste es un plan de acción más lento, pero merece la pena si se pretende que sea definitivo.

 
 
   
 
  • ¿Tengo que adelgazar?

En la actualidad se propone la delgadez, a veces extrema, como ideal de belleza. Esto lleva a que se planteen perder kilos incluso aquellas personas que tienen un peso normal.

Calcular el Índice de Masa Corporal (IMC) le permitirá saber si de verdad debe perder peso o no.

 

subir
  • Cambiar los hábitos para perder peso

Adelgazar de forma segura y permanente implica adoptar unos hábitos dietéticos más saludables: no se trata tanto de ponerse a régimen como de dar más importancia en nuestra dieta a los alimentos más saludables y con menor valor calórico. Y además...

  • Moverse más: la actividad física ayuda a reducir peso y tiene efectos positivos sobre la salud. Es aconsejable practicar algún deporte, de la forma más regular posible (más vale caminar un buen rato cada día, que practicar varias horas un día a la semana).

  • No saltarse comidas.

  • No picar entre horas.

  • Comer despacio, masticando bien, y a ser posible en un lugar tranquilo.

  • Recurrir preferentemente a las técnicas culinarias que exigen menos grasas (mejor a la plancha que rebozado, o al vapor antes que guisado).

subir
  • Comer (casi) de todo... pero un poco menos

No se trata de hacer grandes sacrificios. Perderá peso si reduce en unas 500 calorías su ingesta diaria y sigue una dieta que sea variada, equilibrada y completa: es decir comer prácticamente de todo... pero algo menos.

Éste puede ser un buen ejemplo.

 

subir
  • Dietas “milagrosas”: no se fíe

Con la llegada del buen tiempo, las revistas nos traen puntualmente las últimas dietas para adelgazar en unos pocos días: nombres sugerentes, promesas tentadoras... la realidad es que la mayoría sólo hacen perder agua y masa muscular de forma brusca, y el peso se recupera rápidamente.

Hemos recopilado para usted algunas de las dietas más conocidas o publicitadas: le contamos en qué consisten, cuál es su fundamento (inexistente, casi siempre) y qué opinamos de cada una de ellas.

Además de ellas, continuamente surgen nuevas dietas “milagro” que son desequilibradas e incluso peligrosas para la salud. Por eso nuestro consejo es que desconfíe de cualquier dieta que:

  • Prohíba algún grupo de alimentos básicos o establezca una lista de alimentos buenos y malos. En un régimen de adelgazamiento debe haber de todo (hidratos de carbono complejos, verdura y fruta, carne, pescado y huevos...).

  • Promueva el ayuno, o semiayuno, por varias razones. De entrada, porque puede ser peligroso: una dieta hipocalórica (de menos de 1.000-1.200 calorías) hace difícil mantener un ritmo de vida normal. Por otro lado, cuando las dietas son muy bajas en calorías, el gasto energético total del organismo disminuye, con lo que se adelgaza menos. Y además, el cuerpo se prepara para que en cuanto reciba más calorías las acumule en forma de grasa en previsión de futuras carencias: efecto “yoyó” garantizado.

  • Prometa pérdidas de peso demasiado rápidas. No conviene adelgazar más de medio kilo o un kilo por semana: lo que se pierde enseguida se recupera fácilmente.

 

subir
  • Es posible conseguirlo
  • La pérdida de peso no debe convertirse en una obsesión. Fíjese un objetivo factible: un peso adecuado, acorde a su corpulencia, y al que pueda llegar sin excesivo sacrificio.

  • No conviene empezar una dieta si no se está motivado, si se está pasando un “mal momento” emocional, mucho estrés o una etapa de cambios vitales. El apoyo de familiares y amigos es también muy importante para afrontar con éxito su dieta.

  • Es buena idea analizar su forma de vida actual para encontrar el motivo de su sobrepeso y modificar los comportamientos erróneos: vida muy sedentaria, abuso de aperitivos, alcohol o refrescos, picoteo entre horas...

  • Desconfíe de dietas prometedoras, planes absurdos y productos milagro: con ellos no conseguirá su objetivo.

  • Una pérdida de peso segura y duradera sólo se conseguirá con un cambio permanente de hábitos.

  • Pequeños ajustes en su dieta y un incremento del ejercicio físico pueden bastar para perder un par de kilos, pero si se trata de una pérdida de peso significativa, debe ponerse en manos de un especialista, es decir, de un médico especializado. Aunque en centros de estética, herboristerías, farmacias y parafarmacias se anuncien “especialistas”, nuestra experiencia indica que sus técnicas y consejos dejan mucho que desear, y como hemos visto en un reciente estudio, a menudo están al servicio de una marca o de un producto concreto.

 

subir
  • Las guías prácticas de la OCU

Adelgazar, hablemos claro es una guía específica donde encontrará más información seria y objetiva sobre los aspectos relacionados con el adelgazamiento, además de muchos consejos prácticos.

En Comer sano para vivir mejor la OCU le ofrece las claves para alimentarse mejor y ser capaz de detectar problemas y carencias nutricionales.

 

 


Lista de informes Imprimir Enviar a un amigo